Redacción ClarínSi mal no recuerdo, son los hindúes los que diferencian la armonía de la enfermedad. Un cuerpo sano es un cuerpo armónico, donde cada uno de sus órganos funcionan adecuadamente para lo que han sido creados. Dios, la naturaleza o el cosmos, organizó nuestras células para que cumplieran una misión determinada. Por ejemplo, las células de la piel ya están determinadas desde la mitosis, lo mismo que las del páncreas o las neuronas.Todo está organizado armoniosamente. La enfermedad es lo que afecta ese equilibrio.La sociedad funciona como un gran cuerpo. Cuando funciona en armonía, sus componentes son equilibrados y cumplen con sus objetivos personales y sociales. Pero cuando reina el caos y la corrupción que destruye proyectos y futuro, la desorientación, la imprevisibilidad, todo se vuelve decepcionante, frustrante.Argentina es un cuerpo hermoso y joven. Atacado por bacterias y virus que van deformando su ser, su existencia. Los atacantes son virus sin armonía, destructores y enfermos de codicia y soberbia. Muchos son políticos, jueces y sindicalistas dedicados a sobrevivir a costa de la armonía general.Recobrar la armonía implica renunciar a la codicia, la soberbia y ponerse a disposición del país.Esteban Tortarolo etortarolo@gmail.comOTRAS CARTASClase media: clave para una virtuosa reacción en cadenaNo cabe duda que, por edad, algunos recordamos la década de los sesenta donde el país ostentaba una clase media pujante y con un horizonte de progreso. Todo adelanto o mejora, solo con trabajo y esfuerzo mediante. Hoy por hoy, su empobrecimiento va de la mano en causa y consecuencia de una crisis económica y social y hasta moral de larga data. Para concluir, para que haya movimiento y bienestar, deben ponerse -como en el billar- muchas pelotas sobre la mesa. Dar un toque inicial y generar esa virtuosa reacción en cadena. Para reflexionar, la clase media somos muchos y somos esa “masa crítica” necesaria y obligatoria y requerida para comenzar y sostener esa reacción en cadena. Somos un colchón y amortiguador social y, además, el enganche para levantar a la clase social más baja como opción de dador laboral. En esta franja etaria, prevalecen educadores, maestros, intelectuales y médicos. Esa fuente de la cual sale el pensamiento crítico y la reflexión. Las ideas y los adelantos en todos los campos del saber.Dr. Natalio Daitch nataliodsalud@hotmail.com“Incertidumbre ante el despido de empleados de una ART”Galeno ART SA del Grupo Galeno cerró el 10 de marzo pasado, dejando a 470 trabajadores en la calle. Para la caótica situación del personal que perdió su trabajo, la disolución implica en los hechos un despido encubierto. La revocación de la firma y el inicio del proceso de liquidación donde está involucrada la Superintendencia de Seguros de la Nación y el FIDEC dejó a los empleados en un estado de incertidumbre total ya que, además del trabajo, pierden el beneficio de la empresa de medicina prepaga Galeno, privando de su atención a pacientes con Parkinson, cardiopatías, enfermedades respiratorias y otras patologías.Galeno ART no cumple con el pago de las indemnizaciones, llevando la situación a un estado de indefensión total de las personas afectadas. Un hecho de suma crueldad que debería ser subsanado con la mayor urgencia, pero los responsables aludidos ni el juzgado que se ocupa del tema han dado respuesta a pesar que el 15 de mayo vencieron los plazos para el pago a los empleados cesantes que se encuentran sin fondos para su propia manutención, pago de alquileres, salud, alimentación.Raúl Moroni rolymoroni@gmail.comRecibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTags relacionadosART