Más de tres años de negociación, ningún acuerdo y una nueva cancelación sin fecha alternativa. Eso es lo que denuncian los sindicatos CSIF y CCOO de la Base Naval de Rota respecto al proceso de renovación del convenio colectivo que afecta al personal civil laboral español cedido al ejército de Estados Unidos. La última reunión de la mesa negociadora se celebró hace ya un año, y desde entonces, según las organizaciones sindicales, todo han sido "retrasos, cancelaciones y excusas".El detonante de la nueva denuncia es la cancelación de una reunión que estaba prevista para comienzos de junio, convocada con suficiente antelación para que todas las partes pudieran prepararse. La marina española reenvió a los delegados sindicales un correo de la responsable del ejército norteamericano en el que se comunicaba la suspensión del encuentro sin proponer ninguna nueva fecha. El motivo alegado esta vez fue un supuesto compromiso previo de los representantes estadounidenses con otro asunto.CSIF: "La falta de voluntad real de la parte americana es ya intolerable"Para la sección sindical de CSIF del personal civil laboral en Rota, lo ocurrido no es un episodio aislado, sino parte de un "bloqueo sistemático" por parte de la Administración de Estados Unidos. El sindicato ha denunciado que esta actitud genera "un creciente malestar entre el millar de trabajadores españoles de la Base por la incertidumbre que viven desde hace ya tres años, cuando empezó la negociación".CSIF ha recordado además que, hace apenas unas semanas, la administración estadounidense ya protagonizó otro episodio que calificó de falta de protocolo: convocó una reunión de un día para otro y por correo electrónico, sin respetar los cauces oficiales ni dar tiempo a los representantes de los trabajadores para organizarse. Aquella cita tampoco llegó a celebrarse, ante la imposibilidad de casi todos los sindicatos de acudir. Ahora, con la nueva cancelación, el sindicato considera que "la falta de compromiso y seriedad de la Administración estadounidense es ya intolerable" y exige al Ministerio de Defensa español que presione a sus homólogos para que cumplan lo pactado entre ambos países, que incluye expresamente la negociación de este convenio colectivo.CCOO señala la 'Operación Epic Fury' como pretexto y advierte de un proceso que ya tardó siete años la última vezPor su parte, CCOO ha aportado detalles adicionales sobre la última cancelación. Según el sindicato, el pasado 7 de mayo, durante la reunión de la Comisión de Vigilancia e Interpretación del Convenio (CIVEPLL), las administraciones se comprometieron expresamente a convocar una nueva mesa de trabajo para la primera semana de junio con el objetivo de agilizar la negociación. Sin embargo, el 28 de mayo, la parte norteamericana comunicó al Ministerio de Defensa —y este, a su vez, a los sindicatos— la suspensión de dicha reunión.El motivo oficial alegado esta vez apunta a la denominada Operación Epic Fury y a la necesidad de mantener a su representación en Nápoles por "prioridades operativas". CCOO ha recordado, sin embargo, que dicha operación fue dada oficialmente por finalizada semanas atrás, lo que, a juicio del sindicato, "incrementa aún más la preocupación y el malestar existente entre la plantilla". Significativamente, la propia comunicación remitida a la parte social reconoce de forma expresa que las reuniones "se han retrasado continuamente" y que la situación generada "no es la ideal".CCOO ha advertido además de que la negociación del anterior convenio colectivo de este personal tardó aproximadamente siete años en completarse, firmándose finalmente en 2011. Con el actual proceso negociador ya superando los tres años sin avances reales, el sindicato teme que la historia se repita. A ello se suman, según ha señalado CCOO, las "importantes limitaciones" que impone el denominado 'Anejo 8' del Acuerdo de Cooperación para la Defensa entre EEUU y España, cuyo articulado condiciona de manera significativa la capacidad real de negociación sobre numerosas materias que afectan al personal laboral local.La situación afecta a una base de enorme peso laboral para la comarca. Actualmente, en la Base Naval de Rota trabajan cerca de 9.500 personas, de las cuales aproximadamente 5.200 son españolas y 4.300 estadounidenses. A esta cifra se suman unos 2.700 trabajadores de empresas auxiliares y contratas que acceden diariamente a las instalaciones para prestar servicios, lo que eleva todavía más el impacto laboral real del conflicto en la zona.Ante todo ello, ambos sindicatos reclaman lo mismo: una negociación real, de buena fe y con voluntad efectiva de alcanzar acuerdos. CSIF ha subrayado que los trabajadores civiles de la Base "no deben pagar las consecuencias de una situación internacional complicada", pues siguen desarrollando sus funciones "con total normalidad y profesionalidad". El personal, insiste el sindicato, está ya "cansado de promesas y disculpas", y lo único que se le pide a la Administración americana es que "demuestre con hechos que está por la labor de llegar a un acuerdo".