El universo primitivo estaba lleno de puntos rojos y ahora podríamos saber qué ocultaban

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Como la luz viaja a una velocidad limitada, mirar muy lejos en el espacio equivale también a mirar muy atrás en el tiempo. Por eso, cuando los astrónomos observan galaxias situadas a más de 11.000 millones de años luz, en realidad las están viendo tal y como eran poco después del Big Bang, cuando el universo era todavía muy joven.Este aspecto es uno de los más importantes en los que ha trabajado desde su origen el telescopio espacial James Webb: estudiar el universo más antiguo conocido y observar cómo se formaron las primeras galaxias, estrellas y agujeros negros. Además, sus horas de observación han permitido a los astrónomos detectar unos misteriosos objetos que bautizaron como "pequeños puntos rojos" (conocidos por sus siglas en inglés LRD, little red dots) sobre los que un nuevo estudio arroja algo de luz.Desde su descubrimiento, los astrónomos no tenían claro qué eran exactamente: podían ser galaxias jóvenes, agujeros negros gigantes en crecimiento o incluso estrellas extremadamente masivas. Ahora, un equipo internacional de investigadores ha encontrado uno de estos objetos que sí emite rayos X, algo que hasta ahora no ocurría con los demás puntos rojos observados.3DHST-AEGIS-12014, primer LRD observado que emite rayos X El objeto, llamado 3DHST-AEGIS-12014, está situado a unos 11.800 millones de años luz de distancia y el hecho de haber observado en él la emisión de rayos X es importante porque este tipo de radiación suele estar asociada a agujeros negros supermasivos que están “alimentándose” de materia.El descubrimiento se ha realizado durante una investigación internacional de astrónomos de la que ha recogido sus conclusiones Science Alert. En ellas, los científicos Anna de Graaff y Hanpu Liu, coautores del estudio vinculados al Centro Harvard-Smithsonian de Astrofísica y a la Universidad de Princeton en Nueva Jersey respectivamente explican cómo llegaron a su resultado.Como hemos indicado, las observaciones del James Webb resultan fundamentales para cualquier investigación que quiera esclarecer aspectos que proceden del origen del universo, como lo hiciera recientemente con la galaxia M77. En el caso que nos ocupa, el equipo investigador se centró en esos pequeños puntos rojos o LRD sobre los que todavía no se había llevado a cabo una teoría con base.Para ello, compararon imágenes infrarrojas profundas capturadas por el James Webb con registros del Observatorio de rayos X de Chandra, buscando la presencia de emisiones de rayos X. Ahí surgió el objeto 3DHST-AEGIS-12014 y con él la oportunidad para los científicos de comparar registros.Primer objeto observado con esta característica y motivo de más estudioLa principal hipótesis es que este objeto podría representar una fase de transición y que los LRD pueden esconder agujeros negros rodeados de enormes nubes de gas y polvo que bloquean gran parte de la luz, incluidos los rayos X. En el caso particular de 3DHST-AEGIS-12014, las conclusiones de los científicos apuntan a que habría pequeñas “aberturas” en esas nubes que permiten salir parte de la radiación. Eso explicaría por qué este objeto sí puede verse en rayos X mientras otros no.Dado lo novedoso de lo observado por los científicos implicados en esta investigación internacional, ahora se abre una nueva fase. La idea es realizar más observaciones para comprobar si el comportamiento del objeto cambia con el tiempo e investigar si existen más LRD con emisiones de rayos X, un trabajo que ayudará a refinar los modelos sobre la formación de galaxias y agujeros negros en el universo temprano.