La luz y el gas suben desde hoy: así afectará el regreso del IVA al 21% a tu factura

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Desde este 1 de junio, los consumidores españoles vuelven a afrontar un incremento en sus facturas energéticas tras la finalización de parte de las medidas fiscales extraordinarias aprobadas por el Gobierno para contener el impacto económico derivado de la crisis internacional por la guerra de Irán. El IVA aplicado a la electricidad y al gas natural regresa al tipo general del 21%, después de permanecer temporalmente en el 10%, mientras que el Impuesto Especial sobre la Electricidad recupera también su porcentaje habitual del 5%. Este hecho se produce al haberse cumplido las condiciones previstas en el paquete anticrisis aprobado el pasado mes de marzo, que contemplaba la retirada anticipada de algunas ayudas si la evolución de los precios energéticos mostraba señales de estabilización.La consecuencia más inmediata será un aumento del importe final que pagan los hogares por sus suministros básicos. Según las estimaciones recogidas por distintos expertos y organizaciones de consumidores, una familia media podría afrontar un incremento mensual cercano a los 9 euros, aunque la cifra variará en función de la tarifa contratada y del nivel de consumo. En términos prácticos, una factura eléctrica de alrededor de 61 euros podría situarse por encima de los 70 euros tras la recuperación de la carga fiscal previa. En el mercado regulado, el impacto sería más moderado y rondaría los 3 euros mensuales adicionales.En una factura tipo del mercado libre con una cuota mensual de 40,35 euros, los impuestos pasaron durante la vigencia de las ayudas a representar apenas 3,85 euros. Con la recuperación de los tipos habituales, la carga fiscal se elevará hasta aproximadamente 9,19 euros, lo que supone un aumento cercano a los 5,34 euros mensuales en ese supuesto concreto. Las comercializadoras recuerdan además que la subida se aplicará automáticamente a todas las facturas emitidas desde este 1 de junio, independientemente del periodo de consumo al que correspondan. Mientras tanto, los carburantes quedan al margen de esta revisión fiscal, ya que continúan beneficiándose de medidas de apoyo al mantenerse su inflación por encima de los límites fijados por el Ejecutivo para retirar dichas ayudas.Rechazo de Facua a la subida del IVAFacua-Consumidores en Acción ha mostrado su rechazo a la recuperación del IVA del 21% en la electricidad y ha reclamado un cambio normativo que permita aplicar de forma estable y permanente un tipo reducido a un suministro que considera esencial para los hogares. La asociación sostiene que resulta injusto que los consumidores domésticos soporten el gravamen más elevado sobre un servicio básico y defiende que la pérdida de ingresos públicos derivada de una rebaja fiscal permanente podría compensarse mediante una mayor presión tributaria sobre las grandes empresas. Del mismo modo, recuerda que tanto el IVA como el Impuesto Especial de la Electricidad vuelven a sus porcentajes habituales porque el decreto que aprobó las rebajas condicionaba su continuidad al comportamiento de la inflación y establecía su retirada automática si no se alcanzaban determinados umbrales.La organización también insiste en la necesidad de adoptar medidas estructurales para reducir el coste de la electricidad a largo plazo. Entre sus principales reivindicaciones figura la exclusión de las tecnologías nuclear e hidroeléctrica del actual sistema marginalista de fijación de precios, así como una mayor promoción del bono social eléctrico para ampliar el número de beneficiarios. Facua considera además prioritario fomentar la optimización de la potencia contratada en los hogares, al estimar que los consumidores pagan cada año cerca de mil millones de euros de más por contratar una capacidad superior a la que realmente necesitan.Mientras el Gobierno continúa evaluando la evolución económica junto a los agentes sociales, el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ha defendido que la estabilidad de la inflación "confirma que el plan de respuesta del Gobierno está cumpliendo su objetivo principal" y que busca "amortiguar el impacto del shock externo sobre la inflación y el poder adquisitivo de los hogares", aunque el encarecimiento de la electricidad podría impulsar un mayor interés por fórmulas de ahorro y energías alternativas.