“La gramática de la vida”

Wait 5 sec.

Redacción ClarínAyer, en esta sección, una carta titulada: “De la humilde coma al concluyente punto y aparte”, escrita por el señor Alejandro De Muro, menciona los signos ortográficos. “Recursos gráficos”, concluye su autor, cuya dosificación, orientada a usos precisos, resulta difícil. También hace alusión a que los citados complementos literarios son herramientas gramaticales que hablan de las características humanas de quienes los adoptan, describiendo, entre otras, a personas lapidarias o enfáticas.Recordé entonces la película “El vendedor de sueños”, basada en una novela brasileña inspirada en hechos reales. En una escena, el actor principal le obsequia a quien amenazaba con suicidarse una ‘coma’. “¿Y para qué me sirve una coma?”, preguntó. “Es una pausa para que puedas continuar escribiendo tu historia en lugar de darle un punto final”. Bien utilizados, los signos ortográficos definen rumbos también en la existencia personal. Así, una coma puede ofrecer la pausa indispensable para continuar la existencia, un punto y aparte brindar un nuevo comienzo, y un punto final acabar con el escrito de toda una vida o con una vida cuya escritura no se quiere continuar. Un acento cambia completamente el significado de un “si”, un signo de admiración rescata la capacidad de asombro; y uno de interrogación, el necesario cuestionamiento del que a menudo carecemos. Escribir al margen, en la vida, suele dejar notas muy visibles y llamativas. Hacerlo por sobre o debajo del renglón de la realidad, determina claramente el ánimo y la actitud habitual del individuo que redacta su propio andar.La vida no difiere de un texto, pues todo texto es producto de una vida que, en trazos discontinuos, lo vuelca en el papel. Asumir el compromiso de compendiar en un texto -un diario de experiencias, aprendizajes y sentires, de nuestra vida- nos da la posibilidad de interpretar y tomar conciencia del posible corolario. Ese final que la sintetizará y le otorgará sentido, al estilo del poema dramático Fausto, que le llevó a Goethe más de sesenta años redactar. El poema describe no sólo la vida de Fausto, sino también la de Goethe, quien era, a mi entender, el personaje de su propia obra. Una obra que exhibe su frustración, su insatisfacción ante la incomprensión del universo y de la realidad, experimentando la felicidad plena justo antes de morir.Utilizar correctamente los signos ortográficos, es importante. De igual modo, lo es utilizarlos adecuadamente en la vida cotidiana y textualizar nuestro pasado y presente para aclarar el futuro, los sentimientos y las emociones, otorgándoles así entendimiento, interpretación y rumbo. Y como en todo buen escrito, la vida encuentra significado al final de la lectura. Después del último punto, lo único que importa es si supimos darle sentido a cada signo.Aldo Cristian Alí / luzyluci@hotmail.comEl caso Agostina Vega, la indignación y la angustiaLamentablemente, monstruos como Claudio Barrelier, que secuestran, violan y matan niñas y mujeres, ya son moneda corriente, que casi hemos naturalizado en esta Argentina.Pero lo más grave, creo, es nuestra Justicia inoperante y hasta cómplice, que libera individuos peligrosos como éste, que ya han cometido crímenes aberrantes.¿Cómo tolerar el bochornoso “stand up” del fiscal Raúl Garzón, elogiando la tarea del perro que encontró los restos de Agostina Vega, al que quiere dar una medalla? ¿Cómo no recordar la negligencia de la jueza Ana Clara Ballester, avalada por la asesora de menores Elisa Alejandra Catán, cuando restituyeron al niño Lucio Dupuy a su madre, sin medir el riesgo de semejante decisión?¿Quién debería estar en el banquillo de los acusados es la mismísima Justicia, que brilla por su ausencia en nuestro país desde hace décadas.Sin embargo, esos jueces y fiscales siguen en sus puestos, y hasta se los asciende, y no pagan ningún costo ni se hacen cargo de sus habituales “mala praxis”.Estamos desamparados, desprotegidos, a la buena de Dios.Irene Bianchi / irenebeatrizbianchi@hotmail.comLos argentinos evitamos decir algunas palabras, porque son de una negatividad que asusta. No mencionamos cáncer por ese motivo, como hasta no hace mucho evitamos decir narcotraficantes.En el crimen de Agostina se evita decir “trata de personas” cuando el olor a esta figura es muy grande. Una anterior víctima del acusado de matar a Agostina, que pudo escapar, declaró que le pedía que se desnudara para las personas que traían la plata”, si esto no está cerca del miserable comercio de niñas, niños y adolescentes, pega en el poste. La trata de personas en Argentina está instalada desde hace años, se denuncian cerca de 3.000 casos por año de chicos que desaparecen. Pero decir que se sospecha de un crimen del negocio de “trata de personas” espanta a la sociedad.Pero como hoy aceptar los crímenes del narcotráfico es normal, lo mismo pasará con los del negocio de “trata de personas”, cuando lo hablemos seriamente, por la dimensión que tiene, empezaremos a luchar contra esas bandas en la que sus participantes no tienen escrúpulos, pero si tienen poder.Darío Díaz / darioalb@gmail.comMilei, Bullrich y el pliego de Verónica MichelliHa trascendido que la senadora Patricia Bullrich ha decidido no acompañar con su voto el retiro del pliego de postulante a camarista federal en La Plata, de la doctora María Verónica Michelli, que el presidente Milei decidió, según versiones, sobre la base, en franca violación constitucional, de ser familiar del periodista Alconada Mon. La citada legisladora le hizo saber al Presidente que justificó su decisión “…en el hecho de que hay todo un electorado que necesita gestos republicanos”. (Sic).Con el mayor de los respetos, qué reconfortante resulta ver aires respetuosos de la ley dentro de La Libertad Avanza, aunque provengan de una extrapartidaria.Roberto A. Meneghini / dr.meneghini@hotmail.comEl asesino de Agostina es barra brava, sindicalista y empleado municipal peronista, designado por el ex presidente Alberto Fernández y confirmado por este Gobierno.Asimismo, el funcionario k Facundo Leal, detenido por tenencia de profusión de drogas y 2 millones de dólares en su poder, también fue confirmado en su cargo por el Gobierno. Mientras tanto, Karina y Milei, persisten en el error, como impugnar el nombramiento de la doctora Michelli, al mismo tiempo que aprueban el nombramiento de candidatos a jueces sin capacidad para tan altos cargos, cercanos a los Kirchner y a Tapia. Ello, entre otros errores sustentados por la soberbia.María Inés Fernández Cárdenas / ABOGADA (10401866) / fernandezcardenasmi@yahoo.comMirá también"De la humilde coma al concluyente punto y aparte"Mirá también"Hay que recobrar la armonía y ponerse a disposición del país"Recibí en tu mail todas las noticias, historias y análisis de los periodistas de ClarínQUIERO RECIBIRLOTags relacionadosFemicidioPatricia BullrichJavier Milei