Él vino y proclamó paz a ustedes que estaban lejos y paz a los que estaban cerca. Pues por medio de él tenemos acceso al Padre por un mismo Espíritu. Efesios 2:17-18 Amado Padre que estás en el cielo, te damos gracias por toda tu bondad y por la paz que nos das. Oramos que nos unas como tu pueblo; únenos como un solo pueblo, con todos tus hijos que han vivido a través de los siglos, como un pueblo con todos los que quieren servirte. Cuanto más fidelidad y alegría tenemos como tu pueblo, más bendiciones podemos recibir de ti. Que el mundo material quede bajo tu mano. A nosotros tus hijos, guíanos en la tierra y dirígenos de tal manera que podamos ayudar a otros. Cuando sufrimos, danos fortaleza y entendimiento de tu voluntad. Protégenos hoy y cada día. Amén. Artículos recientes de Plough King-Ho Leung La crítica de la religión Marx llamó al cristianismo el opio del pueblo. ¿Y si no es la religión que él pensaba? Leer Esther Keiderling Las casas en donde desayuno Una mujer soltera del Bruderhof explica por qué va a un desayuno diferente cada día. Leer