Decenas de muertos civiles tanto de Ucrania como de Rusia devuelven a la actualidad una guerra estancada

Wait 5 sec.

La guerra de Ucrania entra en "una nueva dimensión". Eso es lo que dice Vladimir Putin, aunque seguro que no se ha referido al conflicto como guerra, siempre ha preferido el eufemismo de operación militar especial, pese a que el 24 de febrero se cumplieron ya cuatro años desde la invasión y doce en total desde que militares sin identificativos se hicieron con la península de Crimea y comenzaron a actuar en el Donbás.Si parecía que en los últimos meses las fuerzas de Ucrania, con una táctica basada en el uso y perfeccionamiento de drones estaban al menos igualando la contienda, con continuas infiltraciones en las líneas enemigas, incluso más allá de las fronteras oficiales, parece que Rusia ha iniciado una campaña de primavera contra algunas de las grandes ciudades ucranianas –Kiev, Dnipro y Járkov– a base de misiles y también de drones. Solo ayer lunes los rusos causaron 22 muertes en Dnipro y Kiev, según las autoridades ucranianas, que han calificado estos ataques como "los peores en meses". No menos de 656 drones y 36 misiles atacaron posiciones ucranianas, pero también viviendas, centros sanitarios o infraestructuras energéticas.Un ataque de Ucrania en Starobilsk (una ciudad ucraniana ocupada por Rusia) mató a 21 jóvenes hace poco más de mes. Desde entonces las autoridades ucranianas esperaban represalias del Kremlin y estas finalmente han llegado, aunque apenas se han producido cambios en las posiciones de los dos ejércitos enfrentados. Lo que sí es cierto es que Kiev que, salvo al comienzo del conflicto, siempre se ha considerado una ciudad relativamente segura, ya no lo es tanto. Incluso el Ministerio de Exteriores de Rusia ha emitido un aviso para que los funcionarios del cuerpo diplomático de otros países presentes en la capital ucraniana la abandonen lo antes posible.En febrero, coincidiendo con el cuarto aniversario del inicio de la guerra, estuvo sobre la mesa un posible acuerdo de paz auspiciado por la Administración de Estados Unidos, sin embargo, dicho plan, no cuajó. Rusia es inflexible con la anexión del terreno conquistado en la campaña bélica –Crimea y casi todo el Donbás, lo que significa un 19% de la superficie total del país, toda al este y al sur– y en vetar cualquier acuerdo de integración de Ucrania en el bloque occidental, tanto por lo que se refiere a la OTAN como a la Unión Europea. En realidad, el conflicto sigue en una encrucijada. Estas condiciones, después de todo el sacrificio llevado a cabo por la población de Ucrania durante este conflicto, son difícilmente asumibles por su presidente, Volodimir Zelenski... y al revés, Putin sigue impasible al paso del tiempo y a los horrores del conflicto.Aquella 'pelea' de Trump y Vance con ZelenskiPoco después de iniciar su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos, Donald Trump comenzó a hacer continuos llamamientos a Zelenski para que llegase a un acuerdo con Rusia. En febrero de 2025 fue aquel enfrentamiento entre ambos y el vicepresidente americano JD Vance, entre otros motivos porque los estadounidenses le reprochaban la falta de gratitud por el apoyo que estaba recibiendo y el escaso interés que, según su punto de vista, Zelenski ponía en llegar a un acuerdo con los rusos.Desde entonces ha habido varios encuentros entre delegaciones rusas y ucranianas, con o si estadounidenses, pero nunca al más alto nivel. Zelenski volvió a recuperar su relación con Trump, que apretó a las dos partes para que llegaran a un acuerdo coincidiendo también con el cuarto aniversario del conflicto. Luego ya estalló la guerra en Oriente Medio, que mandó a la guerra de Ucrania durante varios meses al limbo de la actualidad... del que solo ha salido a base de las matanzas entre las dos partes a base de drones y misiles.