Las obras del barrio de vivienda protegida más grande de Andalucía arrancan este mes de junio

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Sevilla ha experimentado en estos últimos años un incremento exponencial de los proyectos de construcción de viviendas protegidas, bien a través de la impulso directo de Emvisesa o por la colaboración público-privada. La cifra estimada por el alcalde José Luis Sanz, que dio a conocer la pasada semana en una visita a Palmas Altas, habla del desbloqueo de un total de 6.134 VPO en la capital hispalense, de las que 2.200 son promovidas directamente por la empresa municipal de la vivienda, mientras que el resto corresponden a iniciativas de promotores. Entre estos últimos inmuebles están los 691 que configurarán el barrio de protección oficial más grande de Andalucía y que se situará en los terrenos de más de 54.000 metros cuadrados de la parcela R-1 de Fibes , detrás del auditorio del Palacio de Exposiciones y Congresos, cuyas obras arrancarán este mismo mes de junio. Se trata de unos suelos hasta ahora abandonados y sin uso que Emvisesa recibió en su día como compensación por la inversión que tuvo que realizar en la ampliación de Fibes. Un proyecto encargado por el gobierno socialista de Alfredo Sánchez Monteseirín y que obligó a la empresa municipal de la vivienda a alejarse del fin principal para el que fue concebida, provocando casi la ruina de sus cuentas. Ahora, y tras años sin un proyecto claro para esta parcela, se ha llegado a un acuerdo para una concesión demanial a la empresa malagueña Lagoom Living durante 64 años a cambio de un canon de 14 millones para las arcas municipales. La actuación global supondrá una inversión de más de 130 millones, de los que aproximadamente 24,4 millones provienen de los fondos europeos Next Generation. Fuentes municipales han confirmado a este periódico que las obras para la construcción de estas 691 viviendas de protección oficial, que van a salir al mercado en régimen de alquiler asequible, comenzarán este mes de junio. Para estas próximas semanas está previsto que los operarios comiencen a ejecutar los primeros movimientos de tierra en la parcela, procediendo así a los trabajos de urbanización de los terrenos. Unas tareas que se extenderán a lo largo de todo el verano, de modo que el acto oficial de colocación de la primera piedra ha quedado programado en el calendario para la vuelta de las vacaciones estivales, o lo que es lo mismo, durante los primeros días del mes de septiembre de este 2026. A partir de ese momento, empezarán a ser visibles las estructuras de estos inmuebles, a los que también se sumarán otros 152 residenciales de carácter transitorio. Pero la gran aportación de este barrio no sólo será la de poner en valor esa parcela de más de 54.000 metros cuadrados que acumulaba ya décadas de dejadez en el que es el distrito más poblado de la capital hispalense, sino el hecho de que las viviendas saldrán al mercado en alquiler y a unos precios más que asequibles para los solicitantes. Las estimaciones realizadas a este respecto hablan de los que pisos tendrán una superficie desde 45 y hasta 60 metros cuadrados, pagando por ellos una renta mensual que no superará en ningún caso los 500 de euros. De hecho, como ya anunció el CEO de Lagoom Living, Javer Braza, «costarán de media unos 474 euros», es decir, una renta al alcance de prácticamente cualquier familia que cuente con unos ingresos recurrentes de forma ordinaria y un puesto de trabajo. Por ello, se confía en que la demanda de solicitudes sea muy elevada, ya que este precio reducido no supone una merca en los equipamientos y calidades del barrio. El proyecto de este nuevo barrio de Fibes ha sido desarrollado por el estudio HCP Arquitectos, que ha diseñado que las viviendas se repartan por cuatro bloques de entre ocho y catorce plantas, superando en una parte las alturas máximas de las edificaciones existentes en esta zona de Sevilla Este. En el caso de su estética exterior, es decir, la apariencia que tendrá estas nuevas promociones, destaca la combinación de elementos muy simbólicos de la capital hispalense con otros más propios de la arquitectura actual. Habrá colores predominantes como el albero o el carmesí y árboles en espacios comunes que apostarán por las especies más características de la ciudad, como pueden ser los naranjos o las jacarandas. En cuanto a la extensión, la mayoría de los pisos serán de 45 metros cuadrados, con dos dormitorios, un baño y una cocina integrada en el salón. Por su parte, los de 60 metros serán idénticos con la salvedad de tener un dormitorio más. Otra de las grandes aportaciones de este residencial estará en las zonas comunes de los edificios, que contarán con 715 plazas de aparcamiento bajo rasante a disposición de cada una de las viviendas, así como 108 trasteros en el sótano para los nuevos inquilinos. El diseño apuesta también por una red de espacios compartidos que tienen como principal objetivo reforzar la convivencia entre los vecinos y que se extenderán por una superficie de más de 4.800 metros cuadrados. Estos lugares comunitarios estarán formados por amplísimas zonas verdes, una piscina al aire libre con un bar, gimnasio, áreas deportivas, salas de música, de lectura y de proyecciones, coworking, lavandería, aparcamiento para bicicletas, áreas de juegos infantiles, zona exterior de descanso y ping-pong, ludoteca y hasta un spa para mascotas. Todo ello, complementado con otra serie espacios pensados para el ocio y centrados en favorecer los momentos de encuentro entre sus inquilinos. El arranque de los trabajos de construcción este mes de junio supondrá el punto de partida para que estas casi 700 viviendas puedan ser una realidad a corto plazo, aunque ni los promotores ni tampoco Emvisesa quieren por ahora hablar de una fecha concreta para que se lleve a cabo la entrega de las llaves a los nuevos residentes, pero el uso de materiales prefabricados hará que se reduzcan los tiempos. Sí se conocen otros detalles como el hecho de que el barrio se va a llamar 'Lagoom Living Sevilla Este' y que se abrirá un proceso de selección para poder optar a cada uno de los pisos, tanto los de dos dormitorios como los de tres para familias más amplias. Eso sí, para ser uno de los agraciados con esos alquileres por debajo de los 500 euros al mes será necesario cumplir con una serie de requisitos que se comunicarán a su debido tiempo. Uno de ellos será que los solicitantes cuenten con un nivel de renta reducido y que, por ello, encuentren serios problemas de acceso al mercado de la vivienda.