El Consejo de Gobierno de la Gerencia de Urbanismo dará hoy un paso clave en el desbloqueo definitivo de una parcela de 6.000 metros cuadrados en el Distrito Bellavista-La Palmera de la capital hispalense que acumula varios años paralizada y sin uso. Se trata de unos terrenos ubicados en el número 10 de la Carretera de Su Eminencia , que según consta en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Sevilla tiene una calificación de residencial y que sus actuales propietarios, a través de la presentación de un Estudio de Ordenación, han solicitado cambiar a usos terciarios. El expediente, que ya fue aprobado por la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento, superará así este martes el último de sus trámites antes de ser elevado a la aprobación definitiva del Pleno del Consistorio de este próximo mes de junio. Estos suelos fueron adquiridos en propiedad en 2019 por el grupo Centro de Mayores La Palmera con el objetivo de construir en ellos una residencia de ancianos y un hospital, realizando para ello una inversión de 45 millones de euros. Sin embargo, y según aseguraron los promotores, después de haber procedido al pago de la compra de los terrenos, a la demolición de la sala de fiestas que había y a las correspondientes tasas municipales, se toparon con un cambio normativo por parte de la Gerencia de Urbanismo que suponía el freno definitivo al proyecto allá por 2022. En concreto, el gobierno liderado entonces por el PSOE , con Antonio Muñoz al frente de este área, dio curso a una modificación del PGOU que eliminaba el plus de edificabilidad que se permitía a los edificios que se levantaban como equipamientos y servicios públicos en parcelas que no tenían esa calificación. Una decisión con la que se quería evitar la construcción de los mamotretos que habían aflorado por aquel entonces en la avenida de la Palmera y calles aledañas, donde grandes zonas residenciales pasaban a ser ocupadas por edificios de amplias dimensiones que se destinaban a ser residencias para estudiantes. La generalidad de la norma se llevó por delante el proyecto de estos promotores y les obligó a comenzar el nuevo procedimiento que ahora llega a su recta final. Lo que tuvieron que hacer fue presentar este Estudio de Ordenación en el que se plantea dotar a esta parcela de un uso terciario, proyectando la construcción de un edificio de tres plantas más la baja que, según argumentan, no supondría la distorsión de la estética de esta zona de la capital hispalense y que quedaría alineado con las dos vías con las que linda el suelo: la Carretera de Su Eminencia y la calle Guadalmellato. El expediente que hoy refrendará el Consejo de Gobierno de la Gerencia está basado en ese aspecto matriz del cambio de calificación de la parcela, pero deben valorarse también otros detalles relacionados con el mismo. En este sentido, cabe destacar que los promotores plantean un incremento de más del 700% en la edificabilidad total de la parcela, pasando de los 1.100 metros cuadrados actuales hasta los 8.917, algo que se justifica en la necesidad de hacer viable económicamente la operación. Insisten, además, en que no se debe mantener el actual uso residencial, concretado en una vivienda bien unifamiliar o bifamiliar, ya que es una zona rodeada por bloques de hasta seis y siete plantas y el modelo previsto es anacrónico e inviable, tanto en el aspecto urbanístico como en el contexto económico. Al margen del aumento de la edificabilidad, la propuesta prevé 'salvar' una gran parte de las zonas verdes que forman parte de estos terrenos, además de la conservación del arbolado existente. En concreto, en el estudio queda reservado un total de 2.094 metros cuadrados de espacios ajardinados , lo que a juicio del promotor representa una mejora ambiental del entorno y, por otro lado, también podría entenderse como parte de la compensación urbanística que exige la normativa para permitir esta construcción con más metros de los autorizados en un principio. Junto a ello, se expone que esta actuación generaría un incremento de aprovechamiento urbanístico que se valora en 7.817 metros cuadrados, lo que deriva en una cesión obligatoria equivalente a 781,72 metros cuadrados de techo. Algo que el proponente quiere sustituir por una compensación económica. Cuando Centro de Mayores La Palmera compró estos terrenos puso sobre la mesa un doble proyecto para su desarrollo. El primero de ellos consistía en la construcción y apertura de una residencia de ancianos que contaría con 119 habitaciones individuales, ya que en esos momentos Sevilla era una de las ciudades con menor ratio de camas por persona. Además, el hecho de que la misma se ubicara en terrenos urbanos, próximo a grandes núcleos poblaciones de la capital hispalense, consideran que era otro punto que jugaba a favor del proyecto. Junto a ello, se proyectó un hospital privado de 55 habitaciones, ocho quirófanos y seis UCI, en una zona que ya dispone de otros centros sanitarios de las mismas características en el entorno-