Vinoble 2026, un primer vistazo de urgencia

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Vinoble 2026 –o la XIII edición de Salón, a elegir– pasará a la historia, seguramente, como uno de los más calurosos seguros. Bueno... eso también se olvida, porque lo habitual es que en Vinoble haga siempre calor, pero no tanto, incluso alguna vez ha caído un chaparrón... Ese calor lo comentan sobre todo varias de los expositores de la zona de El Molino. Hoy a la una hacia calor, pero en varios de los consultados en esa zona, nos dicen que ahí no se puede hablar.Como sus palabras encierran crítica no vamos a decir el pecador o pecadora, que luego la gente no se reconoce y este cronista no suele grabar declaraciones a vuela pluma, pero en uno de esos expositores nos dicen que no entienden cómo Vinoble se celebra en estas fechas, a finales de mayo, primeros de junio, algo que viene siendo así desde la segunda edición (la primera fue en septiembre). Desde este expositor nos dicen que no se trata solo de un asunto de calor, que también, sino de planificar la propia campaña, que se lo llevaría a marzo, que es donde dice que tendría todo el sentido. Le decimos al interesado-a que Vinoble siempre ha tenido un cierto componente lúdico que no debe subestimarse y que el calendario primaveral de Jerez está muy apretado, con lo que conseguimos una sonrisa... pero me da que poco más, que no hay cambio de pensamiento.Hablamos del tema del calor con César Saldaña, el presidente del Consejo Regulador. Hay que recordar que el Consejo, aunque no lo es oficialmente, hace determinadas funciones de comisariado. Saldaña hace dos consideraciones: le parece bien la nueva distribución de fechas, con el sábado para autoridades y compromisos y el domingo y el lunes días de trabajo-trabajo. En cuanto al horario, está de acuerdo en que podría verse atrasar la tarde, dejándolo por ejemplo de 18 a 22 horas. Saldaña destacó también cómo funciona Vinoble –y es cierto– que todo el mundo tiene muy claro a estas alturas qué y cómo tiene que hacer las cosas...Buscando un poco de sombra en los patios del Alcázar, incluso en sitios un tanto insospechados.-JUAN CARLOS TOROMañana martes será el momento en que la organización dé las grandes cifras del evento, pero por ahora podemos afirmar que ha estado muy bien de asistencia. El sábado, una jornada que, de hecho, fue media, de 17 a 21 horas (aunque el personal se hizo el remolón, a la hora del cierre no se quería ir nadie), contó con unas 2.500 visitas, según afirma Saldaña.Varios temas. Este es personal. No sé hasta qué punto la presencia de los grandes cocineros de Jerez en el Alcázar ha tenido el realce que cabría esperar, sobre todo con la continua percha de la Capital Gastronómica, tiempo habrá de opinar.Otro tema, el off-Vinoble. Siempre ha habido off-Vinoble y parece bueno que lo haya, pero otra cosa es el hecho de que haya alguna bodega que fije todo un programa, no un acto concreto (almuerzo, cena, etc) e incluso, en alguna ocasión, de manera paralela al horario oficial.Vino de Sudáfrica, al estilo oloroso, rémora del antiguo uso de 'sherry'.-JUAN CARLOS TOROTambién cabría hablar, una vez más, de productos en los expositores que no encajan propiamente con lo que pone claramente en el subtitulo del salón: generosos, licorosos y dulces naturales. Es muy frecuente ver vinos que no encajan en absoluto en este perfil tan marcado. También licores y espirituosos. Vale.Ah, y por supuesto, la presencia de vinos herederos del south african sherry también ha llamado la atención, ahora elaborados al 'estilo' de los tipos de Jerez, que no es lo mismo, pero bueno...