Si por algo no se está caracterizando esta legislatura es por la producción legislativa. El Ejecutivo, sostenido por una aritmética parlamentaria de lo más delicada, tiene que dejarse la piel cada vez que quiere sacar adelante una norma. Y muchas veces no lo consigue. Pero no solo sufre el Gobierno. El PP empieza también a dar muestras de agotamiento en la elaboración de proposiciones de ley: ocho de las 14 leyes que ha impulsado en el Congreso en el último año reutilizan textos que ya defendió previamente en el Senado y, además, en la Cámara Alta, donde gozan de una mayoría absoluta, han reducido drásticamente la defensa de nuevas normas respecto a las cifras del año anterior.Seguir leyendo....