María del Carmen Pérez Sibón, nueva presidenta de la Sala de lo Social del TSJA: “Quiero una justicia más transparente”

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La magistrada gaditana María del Carmen Pérez Sibón acomete desde esta semana uno de los mayores desafíos de su carrera profesional tras ser nombrada presidenta de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), con sede en Sevilla. Su designación, acordada por el Pleno del Consejo General del Poder Judicial por unanimidad, la sitúa al frente de una jurisdicción especialmente sensible a los cambios económicos y sociales y en un momento de profundas transformaciones dentro de la Administración de Justicia.La propia Pérez Sibón reconoce que asume esta nueva responsabilidad en un contexto complejo. "Supone todo un reto", afirma, al referirse a la implantación de las reformas organizativas y procesales que están afectando a todos los órganos judiciales. A su juicio, se trata de una modificación estructural sin precedentes. "Me atrevería a decir que es uno de los cambios más drásticos del último siglo en la organización del sistema judicial", sostiene, al tiempo que admite que la adaptación está generando dificultades tanto para profesionales como para ciudadanos.La magistrada gaditana inicia una importante etapa.-JOSÉ MARÍA REYNALa magistrada explica que este proceso de transformación está provocando incertidumbre y dilaciones en los operadores jurídicos, profesionales del derecho y en quienes acuden a los tribunales, al encontrarse inmersos  en una fase de consolidación de un nuevo modelo organizativo que todavía presenta dificultades de funcionamiento y que, inevitablemente, repercute en los tiempos de respuesta de los procedimientos, pero que confiamos en que tenderá a ser operativo con el esfuerzo de todos.A nivel personal, Pérez Sibón asegura haber recibido el nombramiento con satisfacción y agradecimiento por la confianza depositada en ella por el órgano de gobierno de los jueces. "Afronto esta nueva etapa con entusiasmo, con responsabilidad y con ganas de aportar todo lo que pueda a esta jurisdicción", afirma. También destaca la estrecha relación que ha mantenido durante años con los colegios profesionales, de abogados, procuradores, y especialmente con los graduados sociales, a quienes reconoce una contribución decisiva al prestigio y especialización de la jurisdicción social. "Les tengo un especial afecto y reseño un reconocimiento a la labor y logros que han ido consiguiendo poco a poco", subraya.Su análisis de la evolución del Derecho del Trabajo en los últimos años refleja la magnitud de los cambios experimentados por esta rama jurídica. Pérez Sibón considera que la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha transformado profundamente conceptos tradicionales de nuestro Derecho del Trabajo relacionados fundamentalmente con la discriminación, los derechos fundamentales o el abuso de la contratación temporal. A ello se suman nuevos desafíos vinculados a la desconexión digital, la inteligencia artificial, la robotización o el impacto de las nuevas tecnologías en las relaciones laborales.Carmen Pérez Sibón se ha marcado unos objetivos claros.-JOSÉ MARÍA REYNALa presidenta de la Sala de lo Social también advierte de que las sucesivas crisis económicas han tenido una repercusión directa sobre la conflictividad laboral. Recuerda que el empleo, los salarios, los cierres empresariales o el aumento de las prestaciones sociales suelen traducirse en un incremento de la litigiosidad. "La jurisdicción social siempre ha sido muy viva, muy ágil y muy rápida", señala, aunque reconoce que el crecimiento constante de los asuntos ha terminado provocando importantes retrasos.Entre los principales problemas que identifica para esta nueva etapa destaca la enorme acumulación de asuntos y la insuficiencia de medios personales. "La Sala tiene una pendencia de asuntos enorme", afirma. Según explica, jueces y magistrados están realizando un esfuerzo extraordinario, pero siguen entrando más procedimientos de los que el sistema es capaz de resolver. Por ello insiste en la necesidad de aumentar las plantillas y reforzar los órganos judiciales para poder reducir los tiempos de respuesta.Unos objetivos marcadosJunto a la falta de recursos, Pérez Sibón sitúa entre sus prioridades la culminación de la digitalización de la Justicia y el avance hacia el denominado "papel cero". Asimismo, apuesta por reforzar la formación continua de todos los operadores jurídicos en un contexto marcado por constantes reformas legislativas y una producción creciente de jurisprudencia nacional y europea. "Es tal el volumen de información jurídica que hay que procesar a diario que la actualización permanente resulta imprescindible", sostiene.De cara al futuro, la nueva presidenta quiere impulsar una gestión basada en la cercanía y colaboración  institucional, la transparencia y la comunicación con la sociedad. "Quiero apostar por una mayor transparencia y una relación de la justicia  que se haga más comprensible, accesible  y transparente para los ciudadanos", asegura. También defiende la necesidad de mejorar la percepción pública de la Justicia y reivindica la independencia judicial como la principal garantía para quienes acuden a los tribunales en defensa de sus derechos. "La última y esencial garantía que tiene un ciudadano para conseguir lo que considera que le corresponde cuando le fallan todos los cauces es poder acceder a un juez imparcial, de ahí la enorme trascendencia de preservar la independencia del poder judicial", concluye.