Es un día de mayo con cielo abierto en Miami, un lugar donde la humedad hace que la camisa se ciña al cuerpo con el sudor actuando como pegamento. Varios vehículos comienzan a llegar al exclusivo gimnasio BOXR, ubicado en los aledaños de una zona privilegiada de la Ciudad del Sol. De ellos descienden los diferentes miembros del llamado 'Team Topuria', o lo que es lo mismo, los entrenadores, compañeros de entrenamiento, sparrings, cámaras, mánagers o familiares del doble campeón mundial de la UFC, Ilia Topuria. Poco más tarde, llega El Matador (como se la apoda) al club, convertido en cuartel general privado, un espacio donde la temperatura hace más soportable la exhaustiva jornada de entrenamiento que está a punto de comenzar. Todos llegan sobre las diez de la mañana, no hay fisuras, no hay retrasos, el núcleo duro del equipo se prepara para escuchar la pregunta que enfocará esta sesión matutina del 'training camp'. «¿Qué hacemos hoy?», cuestiona mientras se cambia Ilia Topuria. Es entonces cuando Jesús Gallo, preparador físico del doble campeón, y Aleksandre Topuria, pilar fundamental de El Matador, agarrarán el timón del barco hacia la dirección oportuna para ejecutar el entrenamiento. «Hoy tenemos que abrir el pulmón, sin excedernos», responde Gallo. No es una cuestión baladí, un campeón tan exigente como Ilia Topuria necesita que le frenen en ocasiones, pues su nivel de entrenamiento está fuera de lo normal. Hay que medir cada esfuerzo, ya que el exceso de carga puede llevarle a camino al que no quieren adentrarse durante la preparación. Con todo, presenciar un entrenamiento en primera fila, como ha logrado hacer ABC en exclusiva, es digno de vivir una vez en la vida. «Es como ver entrenar al Real Madrid», dice con gracia Zaza, el padre de los Topuria. «De manera general, se levanta por la mañana y toma su desayuno, su suplementación, hace la digestión y empezamos temprano a entrenar todos los aspectos del combate. Hay un par de horas durante el día que elegimos para hacer la recuperación, ya sea en cámara hiperbárica u otros métodos de recuperación y por la noche hacemos otro entrenamiento, ya sea una carrera intermitente o larga, o un circuito físico, sin abusar del cuerpo para que no se agote. Esa es la llave de la planificación, que el atleta llegue al máximo nivel, que se pueda recuperar y que no se agote», explica con precisión el preparador físico de origen cubano. La sesión de la mañana comienza con un calentamiento articular de Ilia Topuria , que toma el centro del octágono del gimnasio. Poco más tarde, accede Javi Climent, el entrenador de 'striking' (golpeo) del hispanogeorgiano, quien agarra unos 'churros' para comenzar con la técnica de golpeo. Cada impacto es un estruendo que suena como un cañonazo en la sala. Es entonces cuando Javi Climent se pertrecha con una armadura para recibir los misilazos del campeón del peso ligero de la UFC. Tratan de replicar las combinaciones que ejecutarán durante el día del combate. «Todas las semanas nos reunimos todo el equipo, antes de empezar la semana, y planificamos lo que tenemos que cubrir cada día. Por ejemplo, ahora estamos enfocando más la semana en trabajo de pared , otra quizá más de 'grappling' (agarres), otra de 'striking' (golpeo), y luego lo vamos poniendo todo junto. Luego hay otros días de sparring, donde todo el trabajo realizado se saca en una simulación de combate de alta intensidad», señala Jesús Gallo. «Todos los días partimos con algo diferente y vamos acumulando esos conocimientos hasta el día del sparring. De manera general, durante el 'training camp', vamos completando una flecha ascendente, siempre vamos subiendo la intensidad, pero cuando entramos en una fase más cercana a la pelea, entonces vamos haciendo dos días duros, uno suave, vamos jugando en función de las necesidades de Ilia», añade el preparador. Porque no solo de 'striking' vive Topuria. También habrá ejercicios específicos, que pasarán por movimientos de lucha, derribo, clinch, o sumisiones en el suelo. En función de la técnica que toque, aparecerá un miembro diferente del equipo. En la lucha, los derribos o el clinch podrá contar con Guram Kutateladze o su hermano Aleksandre, en el suelo figurarán dos maestros y cinturones negros de jiujitsu brasileño, campeones mundiales y europeos, como Mathias Ribeiro y Mani Tavanaei. Todo está medido, ni un detalle queda al azar. «Ha mejorado mucho desde que lo conozco, está siempre en constante evolución, destacaría de él la gran prioridad que da a la técnica, a los pequeños detalles, que realmente marcan la diferencia. En el jiujitsu brasileño puedes llegar a técnicas mediante la fuerza y es una virtud más, pero él le da mucha prioridad a querer llegar con la técnica, a pesar de que físicamente es un portento, aún así es muy meticuloso con la técnica, siempre está investigando, probando cosas. No se cierra en aprender lo que no va a hacer, pero se centra mucho en lo que hace bien», desvela Mani Tavanaei. Otro punto principal del 'training camp' es el sparring, la simulación de combate a alta intensidad. Y cuando de Ilia Topuria se trata, la palabra alta intensidad quizá se quede corta. Hay que emular los golpes que lanzará a Justin Gaethje en la Casa Blanca. Y, en esta ocasión, serán Damian Rzepecki y Milos Kruk, dos estrellas emergentes polacas, los encargados de recibirlos, porque la presión es asfixiante, como se puede comprobar en el contenido de YouTube que el equipo de Ilia sube a su canal en el formato 'Road To The White House'. «El 'sparring' se va haciendo durante todo el campamento, lo que cambia es la intensidad, hay semanas que apretamos más cuando estamos lejos de la pelea, pero el contacto con el compañero se hace hasta el final, siempre tiene que estar activo y vivo para poder ir probando todo lo que entrenamos en manoplas o en saco, siempre teniendo cuidado para que nadie se haga daño cuando está cerca la pelea», relata Javi Climent a este periódico. Tras concluir la sesión de sparring, en la que Ilia Topuria luce en un estado de forma espectacular, los dos luchadores polacos se acercan a conversar con el doble campeón de la UFC. «La fuerza en el golpeo es muy importante, pero lo más importante es colocar el golpe en el lugar correcto —les aconseja Ilia—. ¡Yo acostumbro a meter mucha presión!» «¡Lo hemos sentido!», responden entre risas Milos y Damian. Entretanto, Aleksandre Topuria ha estado todo el entrenamiento dando instrucciones a su hermano Ilia, tratando de perfilar ciertos detalles que, en ocasiones, se ven mejor desde el exterior del octágono. ¿Cuál es su función exactamente en el 'training camp'?, le preguntamos a Aleksandre Topuria. «Llevar el tiempo, dar consejos... es la parte más fácil, pero la parte más difícil es qué deber le voy a dar, porque está al máximo nivel, no hay nada más allá, es la pelea por el título mundial, en la Casa Blanca, ya hemos pasado por mucho en las MMA, pero aún así el reto es cada vez más grande, la responsabilidad es mayor, primero un título mundial, luego el segundo en otra categoría de peso, todo va subiendo y nosotros tenemos que estar a la altura. La gente subestima a Justin Gaethje pero nosotros no lo hacemos en ningún momento, nos preparamos para cualquier circunstancia y para ello se requiere mucho trabajo físico, mental, que no haya ni un hueco y eso requiere mucha concentración, mucha charla, decirle a cada uno qué tiene que hacer, cómo lo tiene que hacer, a cada compañero de Ilia se le da ciertas instrucciones antes de entrar en la jaula, no solo hay que manejar a uno, a todos, el de la toalla, el del agua, el sparring...» ¿Y qué cree que es lo que más puede aportar hoy en día usted a Ilia?, añadimos. «No es una cuestión de aportar, sino lo más importante es que Ilia confía en mí y yo confío en él. Él me escucha a mí y yo a él, es lo más difícil a estas alturas, escuchar a una persona y que le creas. Porque piensas que estás en un nivel altísimo como para escuchar a alguien y que le haga caso, para escuchar tiene que estar a la misma altura. Mi hermano y yo tenemos opiniones, luego las filtramos, sacamos una conclusión y decimos qué sí y qué no». Y es que, aunque el trabajo de Aleksandre muchas veces está alejado de los focos, su presencia es imprescindible durante el 'training camp' de Ilia. Por ello, es incompatible que El Conquistador esté en modo pelea, pues él también es luchador de la UFC, cuando su hermano se juega el legado. «Es difícil dejar el ego de lado, cambiar de 'killer' a organizador, para luego volver al perfil de luchador, que eso cuesta más», explica Aleks. Lo cierto es que es un 'coco', alguien con una capacidad de análisis privilegiada. La sesión de la mañana ha terminado. Es entonces cuando el resto del equipo comienza sus propios entrenamientos. Ilia Topuria se marcha a su domicilio a descansar. No por mucho tiempo. Por la noche, llegará una segunda sesión, para aclimatarse al horario en el que tendrá que subirse al octágono para pelear contra Justin Gaethje en la Casa Blanca. Mientras tanto, conversamos con Javi Climent acerca de lo 'afilado' que está El Matador para este combate. «Es un combate emocionante, Justin siempre da batalla, no hay ninguna pelea suya que sea aburrida. No nos tenemos que olvidar que lleva siendo uno de los mejores del mundo mucho tiempo. Si está en esta pelea es porque se lo merece y le estamos dando todo el crédito que se merece, los entrenamientos están siendo muy duros e Ilia llegará al cien por cien, que se prepare Gaethje porque va a tener una noche dura», comenta el técnico alicantino. Y es que vaya viaje, menuda experiencia. «Es algo realmente increíble, me siento muy orgulloso de dónde estamos llegando, sabía que íbamos a llegar muy lejos, pero nunca me imaginaba que llegáramos a pelear en la Casa Blanca. Va a ser algo histórico para las MMA, para el deporte en general, una experiencia única, tengo muchas ganas de vivirlo desde dentro y disfrutar cada momento. Va a ser súper emocionante», concluye Javi Climent. Pasadas tres horas desde que llegamos al gimnasio BOXR, la sala se vacía. Todos han completado su primera sesión de ese lunes del 'training camp'. ABC estuvo presente varios días más y, quitando la variedad del trabajo específico técnico, todos las jornadas son una rutina. Pero no una cualquiera, una rutina militar, también monástica, una rutina de campeón mundial. Topuria está más que preparado para revalidar su título en la Casa Blanca.