El magistrado Manuel Marchena avisa de que «la Justicia no puede perder el rostro humano» por la IA

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El magistrado del Tribunal Supremo y expresidente de su sala de lo Penal Manuel Marchen a ha apadrinado este martes el acto de graduación de los alumnos/as de la tercera promoción del Curso Profesional de Acceso a la Abogacía y Procura del Ilustre Colegio de Abogados de Sevilla, con una intervención centrada en los retos de la «generación de la inteligencia artificial», que para los profesionales de la justicia debe ser exclusivamente «un instrumento complementario» para el trabajo propio, porque «la justicia no puede perder el rostro humano» y la ciudadanía «no debe conformarse con un algoritmo». En estos términos se ha pronunciado este prestigioso magistrado del Supremo, en la graduación de la tercera promoción del Curso Profesional de Acceso a la Abogacía y Procura, marco en el que ha manifestado que mientras los profesionales de su edad pertenecen a la «generación de la grapadora» , jóvenes como los que protagoniza esta promoción se encuadran en «la generación de la inteligencia artificial» , cuya aplicación en el mundo de la justicia constituye todo un desafío, según ha remarcado. En ese sentido, ha llamado a los 35 alumnos/as de esta promoción a n o sustituir su razonamiento propio «por el de ChatGPT». La inteligencia artificial, según ha precisado, debe ser para la profesión de la justicia «un instrumento complementario» al trabajo personal, «como un becario» al cual encargar determinadas «mejoras» de la labor propia. «La justicia no puede perder el rostro humano», ha resumido Manuel Marchena. Lo ha hecho en una intervención, en la que ha manifestado también que los recursos de casación «se han desaristocratizado», gracias a la reforma que permitió que las sentencias de los juzgados de lo Penal fuesen apeladas ante las audiencias provinciales y posteriormente en casación ante el Tribunal Supremo. Es en este punto en el que ha reconocido el «alto nivel jurídico» de muchos de los recursos de casación que revisa el Supremo después de su interposición por profesionales de la abogacía del turno de oficio. También ha animado a estos alumnos a mantenerse en «permanente formación» para no caer en «la obsolescencia jurídica personal» . Al hilo, les ha invitado a leer las sentencias del Supremo. «Las del Constitucional... si queréis...», ha añadido a modo de anécdota, porque no han sido pocas las bromas introducidas por Manuel Marchena en su intervención, en la que h a aconsejado a los nuevos abogados atenerse siempre a «los valores que dignifican la profesión». Han hablado además el decano del Colegio de Abogados de Sevilla, Óscar Fernández León; quien les ha recomendado «independencia e integridad para ser más libres» en su profesión; mientras el director del curso, Manuel Pérez Cuajares, ha enfatizado las «ganas, ilusión y tremenda capacidad de trabajo» de estos alumnos que van a desembarcar en el ejercicio de la abogacía, destacando el papel del gerente del curso, Carlos Rodríguez Díaz. Álvaro Viguera Revuelta, director de Control del Riesgo y Sostenibilidad de Caja Rural del Sur; señalaba de su lado el empeño de su institución por «formar futuro», con estos 35 alumnos y su «excelente formación»; en este acto al que ha asistido una nutrida representación del sector judicial, con la decana de los jueces de Sevilla, Reyes Vila; el fiscal jefe, Luis Fernández ; o la secretaria coordinadora provincial, Auxiliadora Ariza.