José Elías, empresario: «Me arruiné y ahora facturo 2.500 millones. Es un máster en madurez»

Wait 5 sec.

Los emprendedores en España viven amenazados por los datos. Cada año desaparecen alrededor de 270.000 empresas, como registra el INE, lo que equivale a unos 2.000 cierres diarios. Los nuevos empresarios se llevan la peor parte: hasta el 80% de los emprendimientos fracasan antes de cumplir los tres años debido a problemas de liquidez y falta de planificación. Los sectores que más se ven afectados por esta gran rotación en el tejido empresarial de nuestro país son el del comercio, la construcción, la hostelería y las actividades financieras. José Elías , como tantos otros, experimentó esta situación hace años. Hoy es una de las mayores fortunas del país y una de las voces de emprendimiento con más influencia en las rede sociales. Ocupa el puesto 79 en la lista de 'Los 100 españoles más ricos de 2025' que realiza la revista Forbes, aunque en años anteriores llegó al lugar 30. Su movimiento más conocido fue la compra de los supermercados La Sirena en 2020. Antes de obtener el éxito que le ha hecho famoso en la actualidad, en 2008 el de Badalona cerró su empresa de instalaciones eléctricas. Saldó una deuda de 3 millones de euros que le dejó un cliente y su cuenta bancaria se quedó únicamente con 3.000 euros y algunos inmuebles. Claro está, la historia no se quedó aquí. El empresario se ha vuelto a pronunciar sobre esa etapa de su vida vía Instagram. 672 mil seguidores están pendientes de este tipo de anécdotas, consejos y entrevistas que el de 50 años copmparte en el perfil de forma recurrente. Su testimonio es claro: «Me arruiné» . «Yo me arruiné», recuerda, y al año siguiente volvió a invertir en el sector que le vio caer, «monté una compañía eléctrica». En 2009, con la liberalización del mercado eléctrico, lanzó Orus Energía, una comercializadora de luz y gas desde la que luego compró a Audax Energía, compañía que a su vez lanzó una OPA sobre Fersa Energías Renovables, que cotizaba en bolsa. Aquella caída le demostró que el que arriesga no siempre gana, y que desde el suelo uno puede volver a levantarse. «Eso es un máster en madurez », reconoce. Su éxito con Orus Energía fue casi inmediato: «Facturé el primer año 49.000 euros. El segundo año, 3 millones. El tercero, 27. El cuarto, 127. 250, 400. Ahora facturamos 2.500». Parte de este crecimiento acelerado se dio porque apostó por la internacionalización desde los inicios, en el segundo o tercer año, recuerda . «Internacionalicé montando una compañía eléctrica en cada país, una al año. O sea, monté Portugal, Italia, Alemania, Polonia, Holanda, Hungría». Elías sacó más de una lección de aquel año de dificultades económicas y profesionales. Pimero, que la historia no se termina cuando un negocio fracasa sino cuando el empresario lo decide. Él, que es hijo de un electricista, moldeó sus oportundiades hasta ser un proveedor de referencia en el sector. «¿Volvería a poder hacer eso mismo? Tío, yo hay veces que giro para atrás y digo 'cómo lo hice'», añade a su testimonio. El mercado de la energía a cambiado en estos últimos 15 años y el catalán no ree que volviera a emprender la misma solución si volviera a quedarse a cero.