Se ha acabado el agua en el refrigerador instalado junto a la grada alta del campo de entrenamiento de la selección española en la Ciudad del Fútbol en Las Rozas. Decenas y decenas de botellines del proveedor oficial abarrotan las papeleras del recinto. El personal está sediento porque el sol aprieta fuerte al mediodía en la localidad chic del oeste de Madrid. Y hay mucha gente en el encuentro entre los jugadores de fútbol más famosos del país y los medios de comunicación que hacen su trabajo previo al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, que empieza el día 11 de junio. Se terminó el agua porque en el denominado 'Media Day' (Día de atención a los medios obligatorio en las competiciones regidas por la FIFA y que conlleva sanciones en caso de incumplimiento) hay alrededor de 150 periodistas y 80 medios acreditados. The Guardian, La Gazzetta dello Sport, ESPN, beIN Brasil, Reuters, medios mexicanos... «Y alguno que se ha colado», se escucha en la sede de la Federación. El procedimiento de salida son cuatro stands habilitados por el departamento de comunicación de la Federación (Televisiones con derechos de imagen y retransmisión de partidos del Mundial, televisiones sin estos derechos, prensa y medios web y radios) para acoger las preguntas de los medios a cinco internacionales. Los jugadores elegidos por la Federación son Grimaldo (el lateral del Bayern Leverkusen), Rodri (centrocampista del Manchester City), Pubill (central del Atlético), Oyarzabal (capitán de la Real Sociedad) y Eric García (polivalente jugador del Barcelona). Los cinco van rotando de set en set, cuatro rondas en cuatro habitáculos con su correspondiente panel de publicidad de los patrocinadores de la selección. El cálculo inicial es de ocho minutos por parada, que oscila brevemente según los casos. Rodri, el nuevo capitán de la selección en ausencia de Morata (que se pasó por las instalaciones para saludar a sus compañeros y desear suerte a los convocados), se estiró hasta los nueve minutos por el evidente protagonismo del rumor que lo vincula al Real Madrid por la candidatura de Enrique Riquelme. Pubill, debutante en la selección y pasajero de las frases cortas y las explicaciones concisas, cuando no de los monosílabos, acortó su presencia ante los medios de prensa. Solo cinco minutos y medio. Rodri ejerce de capitán, mensaje sólido, amplio, bien explicado. Y respuesta mecanizada a la pregunta previsible, su presunto futuro en el Real Madrid. «Intento no darle mucha importancia, sé que es algo que forma parte de algo a lo que me dedico y que, sobre todo, cuando un jugador llega a ese tiempo al final del contrato, es normal que suenan los nombres. Tengo las ideas claras. Esperaré hasta el final del Mundial». Oyarzabal, el hombre de las finales, se planta ante la prensa con ese talante que mezcla distancia y desconfianza. «Siempre me he sentido querido, por mis compañeros, el 'staff', el entrenador, que es lo que uno quiere. Siempre que lo he hecho bien o lo he hecho mal me lo han dicho y es con lo que me quedo. Está claro que fuera siempre hay mucho ruido y siempre se habla, pero lo que vale es lo de dentro y creo que la gran familia que tenemos también va un poco por ahí». Marc Pubill se estrena con la selección. Directo al Mundial: «No miro ni el pasado ni el futuro. El fútbol vive del presente. Obviamente lo piensas, pero yo estaba centrado en mi club y eso ha hecho que llegue esta llamada». Los futbolistas van repitiendo contenidos porque, inevitable, se repiten las preguntas de los medios. Pero surge un punto común de reivindicación entre ellos. «En la Eurocopa era la prensa la que no apostaba por España -cuenta Grimaldo-. Desde el primer día vi que la selección estaba preparada para ganar la Eurocopa y así fue. Este año siento lo mismo, tenemos muchas opciones. Sabemos que es muy complicado, pero el círculo está muy cerrado y todo el ruido de fuera no entra y no perjudica. El equipo sabe que nuestro objetivo es ganar el Mundial». Oyarzabal recordó que España no era candidata en la Eurocopa de 2024 que acabó ganando. «Nosotros somos los mismos que en la Euro, lo tomamos igual, con serenidad, con tranquilidad, con confianza y creyendo que podemos hacerle frente a cualquiera». A Eric García se le aprecia ese brillo en el semblante. Está eufórico en su regreso a la selección. Del Mundial de Qatar con Luis Enrique a la llamada de Luis de la Fuente en el último momento para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. «»Es cierto que hay también selecciones muy buenas, con buenos jugadores, pero creo que si hacemos las cosas como las tenemos que hacer y estamos a nuestro nivel, tendremos muchas posibilidades«. El entusiasmo alcanzó por cota exacerbada a Marc Pubill, quien postuló a la selección española como máxima referente en el Mundial. «Creo que todas son grandes selecciones, pero confío mucho en nuestra selección y no veo otra favorita. Así que ojalá le pongamos otra estrellita».