Se nos insiste en que un elemento central de la crisis de nuestras democracias es la polarización política extrema. Sin embargo, la vileza política extrema empieza a sobresalir en esta agravada apoteosis de lo ruin. Todo ello impulsado por una gravísima crisis de rendición de cuentas y un terrible abuso de lo público. Las dos últimas semanas en España constituyen un estudio de caso, tan perfecto como deprimente, sobre cómo la proliferación de infamia política no deja de interferir en el trabajo de una larga serie de servidores públicos esenciales para el funcionamiento de lo que el Artículo 1.1 de la Constitución española define como un Estado Social y democrático de Derecho: – La Guardia Civil (UCO) , que a... Ver Más