Apenas unas horas después de perder la final de la Liga de Campeones contra el Paris Saint Germain, tocó cambiar la desilusión y la amargura para celebrar la Premier League. En un multitudinario desfile por las calles de Londres, quizás el más grande en la historia del fútbol inglés, la afición del Arsenal dejó a un lado el recuerdo de los penaltis de Budapest y glorificó la primera liga conquistada en 22 años.Seguir leyendo....