Sevilla, una ciudad donde volver a 'nacer'Ainhoa Arteta ha hecho este año el camino del Rocío por primera vez en su vida, agradecida por haber renacido en el hospital sevillano del mismo nombre hace menos de dos años, después de sufrir una grave sepsis (infección en la sangre) que la llevó a un coma inducido y a un fallo multiorgánico que le produjo una necrosis y obligó a los médicos a amputarle dos falanges de la mano derecha.Precisamente en su concierto navideño en el Real Alcázar de Sevilla de hace dos años fue cuando reconoció sin tapujos que “en Sevilla fue donde volví a nacer” y donde bautizó a los profesionales de la Sanidad pública como “los auténticos guerreros de este país”. Arteta, que deslumbra por donde pasa y levanta pasiones sin ni siquiera abrir la boca, solo con el destello de su mirada, que es la que la gente reconoce por haberla visto en tantos programas de televisión desde los que ha popularizado como nadie la ópera, se confiesa una mujer sencilla que todavía no comprende por qué le dan tantos premios. “¿Tendré alguna enfermedad? Porque esto no es normal”, le preguntó a su madre hace ya muchas décadas, cuando empezó el bombardeo de reconocimientos en su vida, antes de que se desencadenara esa fiebre por reconocer la valía de una artista que no solo canta bien, sino que pone el alma al servicio de lo que canta.Premio de la Sociedad Hispánica de América por su Contribución a las Artes, Medalla de Oro del Palacio de la Música de Valencia, Premio Ciudad de Alcalá de las Artes y las Letras, Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes de España o Académica de Honor de la Academia de las Artes Escénicas de España, esta vasca de Guipúzcoa nacida 1964 es también Hija Adoptiva de la Provincia de Sevilla desde 2017 por su labor como embajadora de la cultura sevillana en el mundo de la ópera.Este sábado no tuvo empacho en recibir a lavozdelsur.es para reflexionar sobre lo divino y lo humano, y no es frase hecha en quien distingue tan lúcidamente entre el corazón que es un órgano mortal y el alma, que es lo que artistas de su talla ponen al servicio de la interpretación de los grandes creadores, reconoce.Cuesta que alguien con su tremenda trayectoria a lo largo y ancho del planeta admire tan profundamente a otros músicos de tantos otros géneros, como el flamenco por ejemplo, pero no sorprende tanto cuando se descubre a la persona que hay detrás de la marca: aquella niña llamada Ainhoa Arteta Ibarrolaburu que empezó en una escolanía de su pueblo Tolosa, que se formó luego en el conservatorio de San Sebastián, que no tardó en dar el salto triple vital a Nueva York y que, tantos años después, sigue vibrando cuando cualquier otro artista se rompe para dejar el alma a la vista Ainhoa Arteta anoche en Utrera, con la estatuilla del Premio Atenea a la Cultura, obra en bronce del escultor local Salvador García.-J. M. RIVASPregunta: En la asociación Artis et Culturae de Utrera andaban con la duda de si usted iba a aceptar el premio y de si, encima, iba a venir.Respuesta: Pues yo tenía menos dudas, porque me siento muy afortunada, una privilegiada, y soy muy consciente de que al fin y al cabo solamente soy un vehículo de esa maravillosa música, de esos maravillosos compositores, muchísimos españoles, por supuesto, a los que he interpretado en mi carrera y a los que seguiré interpretando, pues tengo todavía muchas ganas de seguir. Y si he aceptado este premio es precisamente porque la asociación tenía una escolanía detrás, un trabajo hecho por las almas que unifican y se unifican a través de la música, y yo me veo muy identificada porque empecé precisamente en una escolanía, en un coro de niños, muy pequeña, de una manera inconsciente de aquel milagro que ocurre con la música…P: El camino no es fácil para nadie, supongo. Ni siquiera para usted. R: No, el camino no es fácil, y por eso me hacía mucha ilusión este premio con el nombre de la diosa Atenea, porque creo que está muy bien elegida como representante de las artes y de la música, pero también de la lucha. La lucha es necesaria en la vida porque no todo es felicidad. De hecho, las batallas más ingratas son las que más nos hacen aprender.Un momento de la entrevista con La Voz del Sur. -J. M. RIVASP: Para la creación son necesarias las experiencias de todo tipo…R: Por supuesto, pero quiero insistir en que yo no soy ninguna creadora. Los creadores son Beethoven, Strauss, Falla… Yo soy solo el vehículo, y lo que tiene que hacer el vehículo es interpretar lo más fidedignamente posible lo escrito por el autor.P: Pero tampoco eso es fácil.R: No, porque una tiene que romperse prácticamente para que quede lo único que verdaderamente es intrínseco y eterno, que se llama alma. Cuando el alma florece, o sale, es muchas veces porque nos hemos abierto en canal y conseguimos, a través de esa alma, comunicarnos con las otras almas."No soy ninguna creadora. Los creadores son Beethoven, Strauss, Falla"P: De momento, ha salvado usted su cuerpo, o se lo han salvado, porque estuvo a punto de…R: Efectivamente. Me salvaron en el hospital sevillano Virgen del Rocío, y por eso este año he hecho el camino del Rocío por primera vez en mi vida. Ha sido una experiencia inexplicable. Fue un julio de hace ahora dos años cuando volví a nacer, y eso me ha hecho entender todavía más la fuerza del amor del alma, que la tenemos todos y sale pocas veces. Cuando sale, se le olvida a una todas las batallas, y lo que se siente es tan inmenso y real, que verdaderamente no importa lo que se haya sufrido hasta llegar a ese momento.P: ¿Qué le ha parecido el Rocío como manifestación cultural y religiosa?R: Venían los rocieros caminando después de muchos días, llenos de polvo, rotos… Llegaban allí, ante la Virgen y se rompían y cantaban, y cantaban rotos, pero cantaban con algo que es muy grande, que se llama alma. Yo eso lo sentí. Estoy muy acuerdo con lo de que El Rocío no se puede explicar, sino que hay que vivirlo. Por cierto, hoy me encuentro aquí en Utrera con la sorpresa de que la primera gran peregrinación mariana no fue la del Rocío, sino la de la Virgen de Consolación.Ainhoa Arteta, con su premio, posó ayer con el alcalde de Utrera, Curro Jiménez; el presidente de la asociación Artis et Culturae, Juan Antonio León, y buena parte de la corporación.-J. M. RIVASP: Hasta el siglo XVIII, cuando el rey prohibió la peregrinación.R: Sí, me encanta la Historia y quisiera ver a la Virgen de Consolación antes de marcharme de aquí. Yo es que soy muy mariana, muy de Vírgenes.P: Le rezaría a la Virgen cuando estuvo en el hospital Virgen del Rocío entre la vida y la muerte.R: Claro, le recé mucho. Y además es que pasó algo muy especial. Porque cuando me pasó lo que me pasó fue el año que no hubo romería, por la pandemia, y yo estuve cantándole a la Virgen del Rocío. Yo entonces ni era rociera ni conocía nada de la Virgen del Rocío. Fui a verla a la Aldea, pero no había ido a ningún Rocío, y el Rocío, por mucho que lo queramos explicar, es que no hay léxico suficiente."El Rocío, por mucho que lo queramos explicar, es que no hay léxico suficiente"P: La veo como muy andaluza.R: Es que mi relación con Andalucía viene de muy lejos, pues, aparte de cantar, llevo 35 años de recitalista. Ahora, por ejemplo, voy a China, y aunque la primera parte tenga que cantar en chino, lo cual es un reto para mí, la segunda parte es siempre en español, y la verdad es que en Andalucía tenemos grandísimos compositores como Falla o Granados, y muchos de ellos han musicado canciones tradicionales españolas, y la mayoría de ellas tienen mucho que ver con Andalucía. Una de nuestras asignaturas, como intérpretes, es la investigación, y muchas veces, conforme vas interpretando un trabajo, vas entendiendo cosas gracias al trabajo de investigación previo. Soy una convencida de que Andalucía es una de las regiones más ricas que tenemos en España. Desde el clásico, cuando Falla ha querido escribir como si fuera el cante jondo, con el polo, lleva a cabo un grandísimo reto porque es muy complicado plasmar el cante jondo en partituras. Para eso hace falta empaparse muchísimo.La soprano Ainhoa Arteta en un momento de la entrevista con lavozdelsur.es.-J.M. RIVASP: ¿Le gusta el flamenco?R: Junto con la ópera, el cante jondo es para mí respetabilísimo, porque es un cante que se hace desde dentro, y normalmente en directo, sin micrófono siquiera. Me refiero al flamenco de verdad, que es donde sale lo jondo de veras, porque viene de adentro. Creo que en eso tiene una relación profunda con nuestra interpretación del clásico. Con amor por Andalucía trae intrínseco todo esto… Por lo demás, vivimos en un país que es un crisol de culturas.P: Andalucía lo es, desde luego.R: Tengo una foto de muy pequeñita, en mi casa… Fíjate que soy del norte, de Guipúzcoa, y no tengo aquí el móvil, pero luego te la enseñaré. Y estoy en mi casa haciendo así, la pose de auténtica flamenca, con los brazos así. Y por eso digo que algún ancestro he tenido que tener yo de Andalucía. Todas las florituras del cante jondo me vienen fáciles, no sé por qué. Y lo mismo me pasa con las canciones sefardíes."Lo más próximo al flamenco que he hecho fue un concierto con Estrella Morente, a la que admiro una barbaridad"P: Y, sin embargo, ¿nunca ha hecho nada con el flamenco? Precisamente un paisano de Los Palacios y Villafranca, el director y compositor Manuel Busto, va a llevar ahora al Teatro Real sus Bodas de sangre, una ópera que da participación a artistas flamencos…R: Lo he leído, y me ha interesado. Lo más próximo al flamenco que he hecho yo fue un concierto que hice con Estrella Morente, a la que quiero muchísimo y admiro una barbaridad. Fue una especie de zambomba navideña, pero, como cantante clásica que soy, hay algo que no puedo, que no alcanzo con el cante jondo de ellos, y por eso le tengo un respeto tremendo.P: ¿Cómo ve la música en nuestro país?R: Pues la música en España, a nivel de músicos, a su calidad, está viviendo un momento de felicidad. Durante años se han hecho las cosas bien, se han preparado buenos músicos y hoy en día primerísimos espadas de todas las orquestas del mundo son españoles. Tenemos que estar orgullosos y nunca se les puede olvidar a las administraciones apoyar algo tan grande como es la cultura.P: Muchísimas gracias. La dejo porque la reclaman los utreranos.R: Con tanto cariño y todo lo bonito que me han dicho, me ha dado un ataque narcisista.P: Estará acostumbrada.R: La verdad es que no tanto (risas). Muchas gracias a ti.