El sábado 30 de mayo a las 14:06 hora local, una bola de fuego se desintegró sobre el noreste de Massachusetts y el sureste de New Hampshire viajando a más de 120.000 kilómetros por hora. La explosión fue equivalente a 300 toneladas de TNT. Residentes de toda la región reportaron estruendos tan potentes que sus casas vibraron. La NASA confirmó que no era desechos espaciales: era un meteoro natural