Un equipo de la Universidad de Turku desarrolló películas poliméricas ultrafinas basadas en porfirinas — las mismas moléculas que usan las plantas para capturar energía solar y que transportan oxígeno en la sangre. El material puede actuar simultáneamente como supercondensador y como superficie electrocrόmica: cambia entre negro, naranja y verde en menos de dos segundos y mantiene el color sin necesitar electricidad continua