Sevilla en 1924. La procesión del Corpus Christi en las imágenes en movimiento más antiguas conservadas

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Pocas veces una grabación de apenas dos minutos y medio puede encerrar un gran valor histórico. Nos encontramos, hasta donde hoy se conoce, ante el documento cinematográfico que conserva las imágenes en movimiento más antiguas de la procesión del Corpus Christi de Sevilla.La filmación procede de los noticiarios franceses Pathé Revue, aunque la versión que mostramos pertenece al formato Pathé Baby, una edición más popular, doméstica y económica destinada a la exhibición privada y familiar. Gracias a ello, casi un siglo después, podemos asomarnos a una Sevilla desaparecida y contemplar una de sus celebraciones más emblemáticas tal y como se desarrollaba en la década de 1920.Aunque el rótulo de la película hace referencia a la Semana Santa sevillana, las imágenes corresponden en realidad a la procesión del Corpus Christi celebrada el 19 de junio de 1924. La cámara se sitúa en la Plaza de San Francisco y capta el desfile procesional en una jornada marcada por el intenso calor, circunstancia que la prensa de la época señaló como una de las causas de la menor afluencia de público respecto a otros años.El valor documental es extraordinario. Ante la cámara desfilan algunas de las devociones más populares de la ciudad, ofreciéndonos las imágenes en movimiento filmadas más antiguas que se conocen de la Virgen del Rosario de la Hermandad de la Macarena, la Divina Pastora de San Antonio de Padua y la Virgen de Todos los Santos. Tras ellas aparecen la imagen de San Leandro, las tradicionales tumbillas parroquiales y los maceros del Ayuntamiento, componiendo una estampa de enorme interés para conocer la Sevilla religiosa y ceremonial de comienzos del siglo XX.OpiniónPP-Vox y la demolición social de Sevilla   José Luis GarridoAquel Corpus de 1924 estuvo marcado además por un incidente hoy prácticamente olvidado o tal vez desconocido. Durante la procesión se produjo la caída y rotura de la imagen de Santa Justa, obra del gran escultor Pedro Duque Cornejo. La prensa sevillana recogió así el accidente:“El paso de Santas Justa y Rufina, destrozado. Entraba ahora en turno en la procesión el bonito paso de las Santas Justa y Rufina, con la pequeña Giralda, artística miniatura de la torre sin par. El paso estaba, como otros, en la Sacristía Mayor y salió de allí perfectamente. Al llegar a la nave frontera al monumento a Colón ordenaron parar el paso. Al levantarlo de nuevo, por la forma brusca que lo hicieron, porque no obedecieron los hombres por igual o porque se rompiera el tornillo que sujeta a la base del paso las imágenes, lo cierto es que crujieron las andas, las imágenes se inclinaron de un lado y vino a tierra con estrépito la de Santa Justa. El momento fue de verdadera emoción. Enseguida se rodeó el paso y con gran cuidado fue recogida la imagen, que estaba rota en varios pedazos”.La grabación concluye con escenas de bailes populares celebrados en torno a una Cruz de Mayo, un valioso complemento etnográfico que nos acerca a las formas de ocio, religiosidad y convivencia de la Sevilla de hace más de cien años.