Presumir de las bondades de una tecnología propia es tan habitual como lógico. Los fabricantes desarrollan nuevos sistemas, los incorporan a sus productos y después buscan convencer al público de sus ventajas. Con ese objetivo, el gigante chino BYD ha decidido dar un paso más en la promoción de su tecnología de conducción asistida. Para ello, la compañía se compromete a asumir los costes derivados de determinados accidentes cuando se demuestre que su sistema estaba funcionando correctamente y el siniestro se produjo mientras estaba activado.Una medida que ataca directamente a la línea de flotación de Tesla y a la fiabilidad de su sistema FSD (Full Self-Driving), sobre el que antiguos trabajadores inmersos en su desarrollo han mostrado serias dudas. Frente a ello, BYD reafirma la apuesta por su tecnología y por los datos que extraen de su uso, que reflejan un 80% menos de siniestros y aparcamientos sin roces gracias a su sistema de Estacionamiento Inteligente.Vehículos nuevos y aquellos que operen bajo la última versión del God's Eye de BYD BYD Sealion 8, uno de los últimos lanzamientos del fabricanteSegún explicó la compañía, la cobertura estará disponible durante un año para compradores de nuevos vehículos y también para propietarios que actualicen sus coches a la última versión del sistema, God's Eye 5.0. La garantía se aplicará a los accidentes en los que el conductor sea considerado responsable, siempre que la función de navegación urbana asistida estuviera activada y se utilizara de acuerdo con las normas establecidas por la compañía.BYD anunció esta medida en el marco de un evento propio la semana pasada que recogió Gizmodo. En él, el fabricante asiático de modelos de tanto éxito en el mercado español como el BYD Seal U, híbrido enchufable más vendido de 2025, quiso poner en valor la navegación urbana con piloto automático de sus ejemplares. Y nada mejor para ello que ofrecer una "cobertura total contra daños" para esa función.La empresa asegura que asumirá los costes económicos derivados de estos siniestros, incluyendo reparaciones del vehículo, daños a terceros e incluso posibles indemnizaciones por lesiones, sin que ello repercuta en la prima del seguro del conductor durante el año siguiente.Flota, datos y equipo de desarrollo, factores de confianza para adoptar la medidaBYD justifica esta decisión en la confianza que le aportan los datos obtenidos por su flota de vehículos equipados con el sistema de Asistencia Inteligente a la Conducción, presente ya en más de tres millones de unidades. A ello se suman los cerca de 200 millones de kilómetros de información y datos recopilados por su tecnología Ojo de Dios y el respaldo de un equipo de investigación y desarrollo formado por unos 5.000 ingenieros especializados.Tal como sucediera hace prácticamente un año con una medida similar de la propia BYD para su sistema de aparcamiento y los daños derivados de este con culpa achacable a su sistema, la cobertura solo estará disponible inicialmente en China.Pese a ello, se trata de una política corporativa que puede marcar el devenir del mercado de los coches autónomos. Con la duda acerca de la responsabilidad legal de los fabricantes en casos de accidentes con los sistemas autónomos conectados y manejando las operaciones, la iniciativa de BYD podría acelerar el debate acerca de quién debe asumir las responsabilidades cuando es la tecnología la que manda.