Un defecto compartido por varios aviones puede obligar a revisarlos antes de autorizar nuevos vuelos. Si toda una fuerza de combate depende del mismo modelo, esa precaución puede afectar a buena parte de su capacidad de respuesta. Ese riesgo de concentrar la flota es el que Elentir, autor del blog Defensa y Aviación, plantea para el futuro de los cazas españoles.En un artículo publicado el 9 de septiembre de 2026, advirtió de «El riesgo de dejar todos los aviones en tierra en caso de que se registre un fallo de fábrica». El bloguero defendía mantener más de un modelo de combate y utilizaba la adquisición alemana del F-35 como contraste con la apuesta española por el Eurofighter.Su advertencia describe un supuesto, no una paralización actual. Tampoco demuestra que cualquier avería de un avión obligue a detener a todos los demás. El alcance depende del defecto y de los aparatos afectados. Lo que cuestiona es cómo conservar una alternativa disponible cuando un problema común exige inspecciones o limita las operaciones de un modelo.Lo que España ha contratado para renovar sus cazasLa expansión del Eurofighter está documentada. Airbus anunció en diciembre de 2024 el pedido español de 25 aparatos del programa Halcón II, que se suman a veinte contratados en 2022. El segundo lote incluye 21 monoplazas y cuatro biplazas, con primeras entregas previstas desde 2030. Los pedidos reemplazan parte de los F-18 y añaden capacidades como el radar de barrido electrónico, sensores y conectividad mejorados.En una actualización del 5 de noviembre de 2026, Airbus mantiene el horizonte de 115 Eurofighter para 2035, contando los 45 adicionales de Halcón I y II. La empresa destaca que la incorporación de radar AESA supone un avance para el Ejército del Aire y del Espacio. La mejora de prestaciones y la diversidad de modelos responden a cuestiones diferentes: un sensor más capaz no elimina por sí mismo un posible defecto compartido.El mismo fabricante sitúa el mantenimiento en el centro de la modernización. Describe procesos de sostenimiento digital en Gando y herramientas predictivas en la Maestranza Aérea de Albacete. A ello se suman medios de apoyo como los aviones cisterna españoles. La disponibilidad requiere una cadena de apoyo que permita revisar, reparar y preparar las aeronaves, además de disponer de ellas en el inventario.La comparación alemana y el coste de diversificarAlemania ha optado por incorporar otro modelo manteniendo el Eurofighter. Lockheed Martin presentó su primer F-35A el 18 de septiembre de 2026 en Fort Worth. El programa alemán contempla 35 unidades; el fabricante anunció que las ocho primeras irían a Arkansas para formar pilotos y que la llegada a Alemania comenzaría a finales de 2027. La compra necesita una transición operativa, con preparación de personal antes de completar el despliegue.La introducción de una segunda familia también exige organizar su sostenimiento. Lockheed Martin vincula el programa alemán con actividades industriales de fabricación, mantenimiento y entrenamiento. Al examinar los costes del F-35, hay que considerar esas necesidades junto con el precio del avión. Diversificar obliga a mantener cadenas de apoyo adecuadas para equipos que utilizan componentes, procedimientos y formación propios.Existe además una discusión sobre la soberanía tecnológica del F-35: el acceso a datos técnicos, repuestos y actualizaciones influye en la autonomía de uso. En España, Airbus recuerda que los Eurofighter se ensamblan, prueban y entregan en Getafe. La participación de la industria española es otro de los elementos que pesan en una elección cuyos efectos se prolongan durante décadas.La propuesta de Elentir pone el foco en la capacidad de seguir operando si una familia queda temporalmente limitada. El programa Halcón aumenta y moderniza la flota, pero el debate que plantea el bloguero exige valorar también la disponibilidad, el mantenimiento y las alternativas ante incidencias comunes. Su afirmación debe leerse como una crítica a la planificación futura, con ese escenario concreto como argumento.