En este mes de ánimas y de luz velada, de tardes cortas y de calles llenas de melancolía, a la calle Amparo se ha ido a vivir la tristeza. La muerte de Andrés Martín, Andrés el de la Pastora, ha dejado conmocionada a su hermandad y al mundo de las cofradías. El carpintero de mirada astuta tuvo el mérito de reflotar y de reubicar en el lugar que merecía a la Pastora de Santa Marina que tras la guerra y el incendio de Santa Marina inició medio siglo de letargo. Desde cero, Andrés y el grupo de hermanos que logró reunir, entre los que estaban su mujer y su hijo, levantó una corporación histórica que solo existía en el recuerdo.... Ver Más