España vuelve a reinar en el pádel mundial. La selección masculina se ha proclamado campeona del mundo después de superar a Argentina por 2-1 en una final cargada de emoción, tensión y alternativas. Arturo Coello y Coki Nieto fueron los encargados de certificar el triunfo español en el tercer y decisivo partido , imponiéndose por 6-3 y 6-2 a Tino Libaak y Gonza Alfonso. Una victoria que permite a España tomarse la revancha de la dolorosa derrota sufrida ante los argentinos en la final de 2024. La eliminatoria no pudo comenzar de una manera más emocionante. Juan Lebrón y Aimar Goñi protagonizaron una remontada épica ante sus rivales argentinos después de verse contra las cuerdas con un set en contra y un 4-2 adverso en la segunda manga. Sin embargo, l a pareja española consiguió darle la vuelta a una situación prácticamente desesperada para acabar imponiéndose por 5-7, 7-5 y 6-2. Una victoria especialmente emotiva para Juan Lebrón, que terminó el encuentro visiblemente emocionado, posiblemente liberándose de parte del peso que arrastraba desde la derrota de España ante Argentina en 2024. Con el 1-0 en la eliminatoria, Argentina reaccionó de manera contundente. Agustín Tapia y Fede Chingotto fueron muy superiores a Jon Sanz y Paquito Navarro , dominando el encuentro de principio a fin. Los españoles nunca consiguieron encontrar su juego, acumulando numerosos errores y sin poder frenar la ofensiva de la pareja argentina, que igualaba la eliminatoria y forzaba el tercer partido. Mención especial merece la decisión de Juanjo Gutiérrez, que se la jugó con una alineación tan arriesgada como valiente. El seleccionador español decidió reservar a Arturo Coello, su gran baza, para el tercer y decisivo encuentro, consciente de que aquella apuesta podía llevarle a la puerta grande o directamente a la enfermería. La remontada épica de Juan Lebrón y Aimar Goñi en el primer partido terminó dando sentido a su estrategia, permitiendo a España llegar al último punto de la eliminatoria con su número uno todavía por estrenarse. Y allí, junto a un extraordinario Coki Nieto, Coello no falló. Una decisión que podía haber recibido numerosas críticas si el desenlace hubiese sido diferente, pero que terminó colocando a Juanjo Gutiérrez en el mejor lugar posible: campeón del mundo y artífice de una estrategia que salió a la perfección. Llegó la hora de la verdad. Arturo Coello y Coki Nieto saltaron a la pista con la responsabilidad de devolver a España a lo más alto del pádel mundial. Enfrente estaban Tino Libaak y Gonza Alfonso, una pareja que llegaba con la intención de repetir la gesta argentina de 2024. El encuentro comenzó de manera favorable para los españoles, que consiguieron una rotura de servicio para adelantarse en el marcador. Coello y Nieto incluso dispusieron de una oportunidad para ampliar su ventaja hasta el 4-1, pero un error al resto de Coki en el star point impidió conseguir una segunda rotura. Argentina salvaba una situación comprometida y el marcador se situaba en 3-2 a favor de España. Sin embargo, la pareja española no perdió el control del encuentro. Arturo Coello ofreció una auténtica exhibición en la red, generando constantes dudas en sus rivales . Su presencia y movilidad provocaban una enorme incertidumbre en los argentinos cada vez que disponían de una pelota por arriba, sin tener claro dónde se encontraba el vallisoletano. Por su parte, Coki Nieto cumplía a la perfección con su papel, aportando volumen, consistencia y seguridad al juego español. La combinación de ambos hacía que todo fluyese a favor de España, que terminó adjudicándose el primer set por 6-3. El segundo parcial comenzó de la mejor manera posible para Arturo Coello y Coki Nieto, que se adelantaron por 2-0 gracias a una rotura de servicio tras un error en el remate de Gonza Alfonso. El argentino comenzaba a mostrar signos de desesperación ante la solidez de la pareja española, que mantenía el control del encuentro. La ventaja española continuó aumentando hasta el 3-0, aunque Argentina consiguió estrenar su casillero y recortar distancias hasta el 3-1. Tino Libaak, uno de los grandes protagonistas de la histórica victoria argentina en la final de 2024, buscaba repetir aquella gesta y volver a convertirse en el héroe de su selección. Pero España tenía otros planes. Arturo Coello seguía ofreciendo un nivel extraordinario y todavía guardaba una genialidad para los aficionados. El vallisoletano firmó un espectacular willy tras un globo de los argentinos, en una acción que contribuyó a colocar el 5-1 en el marcador. Con esa ventaja y el servicio de Coello, España se disponía a sacar para conquistar el Campeonato del Mundo. Sin embargo, Argentina todavía no había dicho su última palabra. Tino Libaak y Gonza Alfonso se resistían a dar su brazo a torcer y consiguieron recuperar uno de los breaks para colocar el 5-2 en el marcador. La pareja argentina se aferraba a sus últimas opciones y lograba alargar una final que parecía prácticamente sentenciada. Finalmente, a la segunda bola de partido llegó la vencida. Arturo Coello y Coki Nieto certificaron la victoria por 6-3 y 6-2 tras una actuación sobresaliente, desatando la euforia de la selección española y proclamando a España campeona del mundo. Dos años después de aquella dolorosa derrota ante Argentina en la final de 2024, España se tomaba la revancha ante su eterno rival y recuperaba el trono mundial del pádel masculino. Una victoria con sabor a venganza que devuelve a la selección española a lo más alto del pádel internacional. Con esta victoria, la selección española masculina conquista su quinto Campeonato del Mundo, recuperando un título que no lograba desde 2021. Un triunfo que, además, completa un doblete histórico después de que la selección femenina también se haya proclamado campeona ante Argentina . España vuelve a demostrar su hegemonía en el pádel internacional, conquistando ambos títulos mundiales y confirmando el extraordinario momento que atraviesa este deporte en nuestro país. El presente es español y, con el talento de las nuevas generaciones, todo apunta a que España tiene argumentos de sobra para seguir ocupando el trono del pádel mundial durante muchos años.