Millones de jóvenes se informan únicamente a través de las redes sociales. Al otro lado de cada terminal móvil hay un elector que, en muchos ocasiones, no tiene decidido siquiera si votará. En el caso de los más jóvenes no leen, escuchan, ni ven los medios de comunicación tradicionales. Por eso, todos los líderes políticos tratan de abrirse paso a codazos para llegar a ellos a través de sus móviles, caerles bien, ganarse su confianza y conseguir que el 29 de noviembre les voten a ellos. Las redes sociales ya no son un mero escaparate de la oferta electoral de los partidos. Ahora son un escenario central de la campaña del 29-N. Seguir leyendo....