Ambientado en un Lejano Oeste 'steampunk', con elementos sobrenaturales y bastante 'gore', Hard West 2 propone duelos, atracos y persecuciones con mucha estrategia.Hard West 2 llegará a PS5 y XBOX Series el 10 de noviembre de 2026, más de cuatro años después de su estreno en PC, donde acumula más de 2700 reseñas "muy positivas" en Steam. Se trata de un videojuego de estrategia táctica para un jugador que destaca por su particular ambientación, imbricada en el subgénero conocido como Weird West.El videojuego desarrollado por Ice Code Games lleva a los jugadores a un Lejano Oeste donde se mezclan los elementos habituales del western (los desiertos, los forajidos, los robos) con elementos sobrenaturales, ocultismo, demonios y buenas dosis de sangre.Así, la banda protagonista tiene bajo la manga tácticas que van más allá de las armas clásicas: pueden engañar, hacer trampas y hacer uso de poderes que desafían la realidad. Todo ello con el objetivo final de asaltar un tren fantasma que circula por el oeste americano, una aventura que les llevará por diferentes peripecias.Un X-COM en un Oeste muy raroCada miembro de la banda, al mando del forajido Gin Carter, tiene sus propios poderes, desde brujas que se teletransportan a pistoleros con una puntería infalible; con puntos de talento obtienen habilidades que se equipan, en formato carta, eligiendo entre una variedad de naipes. También cuentan con sus propias historias, que los jugadores desentrañarán paulatinamente mientras los acompañan en las misiones y toman decisiones que tendrán importantes consecuencias.En el plano estratégico, Hard West se enmarca en los títulos que siguen los cánones de XCOM. Destaca su mecánica Bravata, que permite recuperar puntos de acción al acabar con los enemigos, lo que motiva a un juego agresivo que resulte en rachas de bajas extendidas.La ambientación en el salvaje Oeste también motiva la existencia de enfrentamientos diferentes a los de otros juegos del género. Los jugadores participarán en combates tácticos mientras cabalgan en paralelo a un tren en marcha y en intensos duelos bajo el ominoso sol del atardecer.