Vi particularmente feliz a Joan Laporta la tarde del jueves, con un café (creo que era suyo, pero mi visión de la jugada no era la mejor) compartido con un par de amigos a la espera de entrar al estreno del espectáculo 'Me’n Vaig!' del compañero de columnas de este diario Carles Sans. El presidente culé acababa de atar la continuidad de Raphinha. Que no se va, a priori, hasta 2030. Seguir leyendo....