The New York Times y otros tres diarios estadounidenses han demandado a Brave Software en los tribunales federales de Manhattan, acusándola de extraer su periodismo, saltarse sus muros de pago y vender acceso a ese contenido a empresas de inteligencia artificial. Son dos demandas civiles separadas, presentadas con horas de diferencia, y por ahora no hay ninguna resolución judicial. Lo cuenta TheNextWeb.La novedad frente a otros pleitos del sector es contra quién va dirigido: no contra un laboratorio de IA, sino contra el buscador que, según los demandantes, les surte la materia prima.¿Quién demanda y qué alega?El Times por un lado, y por otro el New York Daily News, el Chicago Tribune y el Orlando Sentinel, los tres del grupo Alden. Según TheNextWeb, el Times presentó su demanda el lunes y los tres diarios una separada poco después, con acusaciones similares; sus abogados representan a MediaNews Group y Tribune Publishing. Ambas demandas se centran en el índice de búsqueda de Brave y en los datos que pone a disposición de desarrolladores de IA.El núcleo de la acusación, según la demanda, es que Brave rastrea el periodismo de estos medios y vende el acceso. El escrito sostiene que Brave no ha revelado el nombre de su rastreador —lo que impide bloquearlo por nombre—, que su índice supera los 30.000 millones de páginas y que vende acceso a través de su Search API a cinco clientes de IA: Anthropic, Perplexity, Mistral, xAI y Cohere. También acusa a la función de respuestas Brave AI de reproducir pasajes palabra por palabra y resúmenes detallados, y a su «bloqueador de muros de pago» de permitir leer contenido de suscripción sin cuenta. Es un paso más en la guerra que ya retrató el juicio del NYT contra OpenAI, donde un ejecutivo de Microsoft llamó al scraping de IA «el mayor robo de trabajo de la historia».¿Qué piden y en qué se apoyan?Reclaman daños, la devolución de beneficios y una orden judicial que lo pare, con juicio por jurado. La demanda de los tres diarios de Alden enumera cinco reclamaciones: infracción de copyright directa, contributoria y vicaria; elusión de medidas tecnológicas bajo la ley DMCA; y enriquecimiento injusto según la ley de Nueva York. El Times, por su parte, añadió reclamaciones propias de copyright y DMCA. Afirma que están afectados más de dos millones de artículos registrados.El argumento económico es el que conecta con la angustia de todo el sector: los demandantes sostienen que Brave bloquea por defecto los anuncios de los editores y vende los suyos, ganando dinero con el periodismo sin compartir ingresos, y citan un estudio según el cual los rastreadores de IA generan un 95,7 % menos de tráfico de referencia que la búsqueda de Google. Ese desplome del tráfico es el mismo que denuncian los editores desde que la búsqueda con IA de Google se convirtió en el modo por defecto para el 43 % de las consultas. En un comunicado, Steven Lieberman, abogado de MediaNews Group y Tribune Publishing, acusó a Brave de «blanquear reporterismo pirateado para la industria de la IA». Brave no ha hecho declaraciones sobre estas demandas, según el artículo.¿Es un caso aislado?No: es otro frente de una guerra legal que ya venía de atrás entre Brave y la prensa. En marzo de 2025 Brave pidió a un tribunal que declarara que su indexación de la web es uso legítimo (fair use), y en julio News Corp la contrademandó por infracción de copyright. El Times y los diarios de Alden, además, tienen pleitos separados contra OpenAI y Microsoft.Brave, según la propia demanda, superó los 100 millones de dólares (unos 89 millones de euros) de ingresos en 2025 y tiene unos 130 millones de usuarios mensuales. El pulso también tiene una vía de mercado, la de poner precio al contenido para IA, como intenta el Publisher Content Marketplace con el que Microsoft fija reglas y tarifas.Mi lectura es que demandar a Brave y no solo a los laboratorios es un cambio de estrategia revelador. Los editores han entendido que la cadena de valor de la IA empieza mucho antes del chatbot: en quien rastrea la web, la indexa y vende ese índice. Atacar ahí, el eslabón que surte a cinco empresas de IA a la vez, es más eficiente que perseguir a cada modelo por separado. Dicho esto, conviene no adelantar el veredicto: es una demanda, no una sentencia, y el argumento de Brave será el fair use que ya defendió en 2025. Lo que está en juego supera a Brave: si indexar la web y revender ese índice para entrenar y alimentar IA es legal o no es, probablemente, la pregunta que va a decidir cómo se financia el periodismo en la próxima década.La noticia The New York Times y tres diarios más demandan a Brave por alimentar a la IA con su periodismo fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.