China busca imprimir billetes en Colombia. Foto: Valora AnalitikMientras los pagos digitales ganan terreno, la producción de efectivo en Colombia mantiene una tendencia creciente. El país pasó de fabricar cerca de 480 millones de billetes en el año 2000 a aproximadamente 1.300 millones en 2025, según estimaciones basadas en la serie gráfica del Banco de la República.El mayor incremento ocurrió entre 2005 y 2010, periodo en el que la producción aumentó alrededor de 84 %. En los quince años siguientes, el crecimiento fue más moderado, cercano al 24 %. Estas cifras reflejan la importancia que conserva el dinero físico en la economía nacional y la necesidad de fortalecer los procesos de fabricación y seguridad.En ese contexto, China busca posicionarse como proveedor de tecnología e insumos para la industria monetaria colombiana. El país asiático cuenta con maquinaria de impresión calcográfica, papel de seguridad y sistemas de protección que incluyen hologramas láser, marcas de agua, hilos de seguridad, imágenes latentes y microimpresiones.Foto: ©Janusz Pienkowski a través de Canva.comSu capacidad industrial supera las 30.000 toneladas anuales de papel de seguridad, frente a una demanda estimada de 1.300 toneladas por año del Banco de la República. Además, su participación en América Latina incluye la fabricación de más de 1.500 millones de billetes para Argentina entre 2024 y 2026 y el suministro de 22,6 millones de cospeles a Brasil en 2023.Andrés Felipe Cortázar Mejía, especialista en mercados asiáticos y director de Consignaciones y Numismático Senior de Stack’s Bowers Galleries, considera que la evolución tecnológica es determinante para garantizar la seguridad del efectivo. El experto también ha asesorado al Banco de la República desde 2017 en asuntos relacionados con la colección del Museo Casa de Moneda.Para Colombia, la oferta china podría representar una alternativa para diversificar proveedores, incorporar nuevas tecnologías y fortalecer la protección de sus billetes. El desafío estará en evaluar los estándares técnicos, los costos y las condiciones de contratación frente a los fabricantes tradicionales de Europa y América.