«Sé usar ChatGPT» es una frase fácil de poner en un currículo. Lo que puede costar más es responder a la siguiente pregunta en una entrevista: ¿para qué lo has usado? Ahí es donde Michelle Fischthal, experta en educación con experiencia en formación profesional, cree que se la juega un candidato. «Si no puedes explicar qué has hecho con la inteligencia artificial, tendrás problemas para conseguir trabajo», advierte.Fischthal, que fue decana de Empresa y Tecnologías de la Información y hoy dirige el área de innovación de un distrito educativo de San Diego, hizo estas declaraciones en el pódcast My Robot Teacher. Hablaba de alumnos que pasan directamente al mercado laboral, aunque la cuestión también afecta a quienes llevan años trabajando y buscan otro puesto. Por mucha soltura que tengan con ChatGPT, ¿qué le cuenta eso a la persona que tiene que contratarlos?Todo lo que tienes que saber Qué responder después de decir «sé usar ChatGPT» Una de cada tres empresas españolas de diez o más empleados ya utiliza IAQué responder después de decir «sé usar ChatGPT»La propia Fischthal resume el paso que suele quedarse por el camino con una pregunta: «¿Cómo lo aplicas?». Un ejemplo sencillo sería el de un administrativo que ha usado un asistente para comparar dos presupuestos. Decir que subió los documentos y pidió un resumen apenas aclara qué hizo él. Si explica que buscaba averiguar por qué una oferta era más barata y que volvió al presupuesto original para comprobar si incluía el transporte, ya hay algo de lo que hablar en la entrevista. Suscríbete a la newsletter de Andro4all Tampoco hace falta que la herramienta haya acertado para que merezca la pena contarlo. Alguien que trabaje en atención al cliente podría explicar que pidió ayuda para redactar una respuesta a una devolución. Si el borrador prometía un reembolso que la tienda no ofrecía, detectar y corregir ese fallo dice más de su experiencia que el tiempo que tardó en generar el mensaje. Al hablar de la formación en IA, Fischthal insiste precisamente en que hay que enseñar a decidir «cuándo utilizar estas herramientas» y a conservar el criterio propio.Una de cada tres empresas españolas de diez o más empleados ya utiliza IAEn España, el 33,6 % de las empresas de diez o más empleados utilizó tecnologías de inteligencia artificial en el primer trimestre de 2026, según el Instituto Nacional de Estadística. El dato ayuda a situar la advertencia de Fischthal.El tipo de trabajo también importa. David Goldberg, profesor de la Universidad Estatal de San Diego y participante en la misma conversación, cuenta que conoce a ingenieros de software que ya delegan en la IA buena parte de la escritura de código. Él mismo introduce un matiz: lo que ocurre en programación difícilmente se puede trasladar sin más a la agricultura. Incluso dentro de una empresa, quien lleva la contabilidad y quien atiende el teléfono pueden darle usos muy distintos a la misma herramienta Claude Code: qué es, cómo funciona y cómo usarlo gratisDe ahí que el consejo de Fischthal tenga más recorrido cuando se baja al terreno del puesto al que se aspira. En una entrevista para atención al cliente, por ejemplo, contar qué se corrigió antes de enviar aquel correo permite valorar dos cosas a la vez, como la soltura del candidato con la IA y si conoce lo bastante bien su trabajo como para llevarle la contraria.