Vas conduciendo tranquilamente y, de repente, notas que el volante empieza a vibrar. El coche ya no responde como antes y algo parece ir mal. ¿Es una simple irregularidad del asfalto o hay un problema con los neumáticos? Aunque no siempre significa que haya un pinchazo, una pérdida de presión puede alterar el comportamiento del vehículo y hacer que la dirección se sienta diferente. Por eso, cuando aparecen estas señales, lo mejor es no hacer como si nada.Seguir leyendo....