Vivir cuantos más años mejor es una de las máximas que siempre ha perseguido el ser humano. Y aunque no se haya alcanzado ni la vida eterna, al menos en el plano terrenal, ni la inmortalidad, lo cierto es que poco a poco se han ido pasos hacia delante. La civilización, las mejoras en alimentación y nutrición y los avances en campos como la medicina o la estética han permitido que la esperanza de vida se haya prolongado considerablemente a lo largo de la historia. Sin ir más lejos, en España ahora mismo ronda los 84-85 años, con las mujeres siendo capaces de vivir un poco más de media que los hombres. Y, además, cada vez hay más personas que superan los 90 y los 100 años con una calidad de vida bastante aceptable. Sin embargo, nunca es suficiente. Siempre queremos más. Y por ello, tanto los expertos como aquellos que están obsesionados por vivir cuanto más tiempo mejor ya se hacen preguntas sobre dónde estarán los récords del futuro. Sobre esta cuestión habla una de las voces más autorizadas como es Sebastián La Rosa. Este médico y experto en longevidad resuelve una serie de dudas en el podcast 'La fórmula del éxito' como la de romper de manera consistente la barrera de los 100 años. «Lo primero que hay que entender y que atenta contra llegar a vivir 100, 120 o la cantidad de años que sea es que realmente no importa el número, tiene que ver con el hecho de que evolutivamente llevamos muy poco tiempo llegando a la expectativa de vida que tenemos hoy en día». Lo que el especialista explica es que nos encontramos en la fase inicial de ese proceso, es decir, llevamos muy poco tiempo con una esperanza de vida que se acerca a los 90 años. Por ello, aunque cada vez más personas se acerquen o incluso superen los 100 años, lo cierto es que aún queda para que esta sea la media. Y va más allá, ya que no solo importa el número de años, sino la calidad de estos. Por ello, una vez la edad media se establece rondando los 85 años, ahora hay que conseguir que la calidad de vida a esa edad sea la más alta posible. Y así estaremos más preparados para avanzar. «Más que pensar en 120 años yo pensaría en cómo podemos cerrar la brecha entre los años que estamos vivos y los años que estamos sanos, que es lo más interesante». Y para ello «lo que funciona es todo lo que frene a los mecanismos que nosotros hoy sabemos efectivamente que llevan a nuestro envejecimiento», explica La Rosa. Eso a lo que hace referencia es «lo que se llaman mecanismos o marcadores de envejecimiento». Para trabajar en pro de la longevidad hay dos condicionantes muy importantes y que no requieren ni de investigación ni de laboratorios. Uno de ellos es el ejercicio físico. «Lo que tenemos validado en ejercicio de fuerza para la longevidad son dos sesiones de 30 minutos semanales. O sea estamos hablando de una hora semanal de ejercicio de fuerza, no estamos hablando de ir seis veces por semana una hora al gimnasio bajo ningún concepto». Porque se trata de darle al cuerpo fortaleza para sostener nuestro esqueleto y nuestra musculatura cuando por edad menos vigor se tiene, no de convertirse en atletas de élite. «Si eres flaco y no tienes músculo, ve a ganar músculo. Después haces ese pequeño déficit (calórico) de 5%, entonces ese pequeño déficit es una de las cosas que más sirven para bajar este número de velocidad de envejecimiento». Y el otro gran condicionante es la alimentación, ya que hay productos que sí contribuyen a ralentizar el envejecimiento. Y son aquellos que ayudan a controlar la cantidad de calorías, además de mantener los requerimientos diarios de fibra y de proteína. «El parámetro más importante de aumento de expectativa de vida relacionado con alimentación hoy que hay tanto consejo diferente y que tira para diferentes líneas de alimentación está relacionado con la cantidad que comemos», dice La Rosa en base a la ingesta calórica. Por último, hay personas que toman una serie de complementos. Y el experto avisa que hay que tener verdadero cuidado. «Excederme en la dosis de zinc, de vitamina D, de vitamina C, de magnesio, de hierro de lo que sea es hasta contraproducente muchas veces». «Hace dos años si me preguntabas yo te iba a decir que Metformina era el fármaco que en el futuro todos íbamos a tomar para frenar un poco nuestra velocidad de envejecimiento. Hoy entendemos que no es tan así y la razón por la que no es tan así es porque trunca bastante nuestro desarrollo de masa muscular». Y recordemos que sin masa muscular no hay eternidad.