España acaricia la barrera de los 100 millones de turistas extranjeros, una marca histórica que, más allá de su valor simbólico, refleja algo innegable: nuestro país se ha convertido en uno de los grandes resorts del mundo. A día de hoy somos la segunda nación con más visitantes, solo por detrás de Francia. Y hay quien cree que no tardaremos en superarla. La obsesión por rebasar esos 100 millones de viajeros empaña sin embargo otra cifra igual de importante: en lo que va de 2026 España ha recibido unos 20,4 millones de turistas más que en 2016, lo que se suma al incremento de la población residente, que roza ya los 50 millones.Entre la población que trabaja en España y quienes vienen aquí de vacaciones somos más (muchos más) que hace una década. La pregunta es obvia: ¿Están las infraestructuras y servicios del país preparados para atender ese aumento?La cifra: 80,5 millones. A pesar del impacto de la guerra de Irán en los precios (incluido el del queroseno), el encarecimiento de la oferta turística (unas vacaciones en Mallorca pueden costar lo mismo que en Bali) y la saturación que empiezan a mostrar algunos destinos españoles, 2026 no está siendo mal año para los hoteles de nuestro país.Al contrario. El último balance del INE muestra que entre enero y septiembre se alojaron 80,5 millones de visitantes extranjeros, un 5,2% más que en 2025. Incluso crece (aunque en mucha menor medida) el turismo interno, el protagonizado por españoles que viajan dentro del territorio nacional. Si los destinos más masificados del país dan muestras de saturación, el fenómeno no se nota en las estadísticas. Howei Wang (Unsplash). Cogiendo perspectiva. Con semejantes cifras sobre la mesa no es extraño que el sector sueñe con alcanzar la barrera psicológica de los 100 millones de turistas extranjeros, un objetivo que parecía al alcance de los dedos ya el año pasado. Incluso el ministro de Industria, Jordi Hereu, reconocía en julio que este (sí que sí) podría ser el año en el que se conquisten al fin los nueve dígitos. Pero… ¿Qué supone realmente recibir 100 millones de visitantes? ¿Cuántos turistas más son con respecto a hace una década?Esa pregunta se la hacía esta semana en X Carlos Barragán, un periodista de The New York Times que recordaba algunas cifras en el mismo tuit: los 80,5 millones de turistas registrados entre enero y septiembre no solo suponen un 5% más que los anotados en 2025. Cuando se compara con las cifras de 2016 se comprueba que el incremento se mide en varias decenas de millones de visitantes. El analista habla en concreto de un incremento de 25 millones de viajeros.¿De dónde sale la cifra? Si consultamos las estadísticas actualizadas del INE vemos que durante los nueve primeros meses de 2026 España recibió 80.502.143 turistas extranjeros. Durante el mismo período de 2016 fueron 60.088.578. La diferencia supera ya holgadamente los 20 millones de visitantes. Lo que hace Barragán es extender la ‘foto’ hasta diciembre con una estimación conservadora.Teniendo en cuenta que entre octubre y diciembre del año pasado el INE contabilizó 20,3 millones de visitantes, eso dejaría el balance final de 2026 en 100,8 millones. De cumplirse esa previsión, cerraríamos el año ni más ni menos que con 25 millones de turistas foráneos más que en 2016. More than 80 million tourists visited Spain in the first nine months of 2026, a 5 percent increase over the same period last year.Spain is well on track to surpass 100 million visitors by the end of the year.That would be *25 million more tourists* than in 2016. https://t.co/9D4a4lLmVB— Carlos Barragán (@CarlosBarraganT) November 4, 2026 Algo más que turistas. España no solo está viviendo un “boom” turístico. Desde hace tiempo el INE constata otra tendencia igual de importante: un aumento de la población residente; es decir, la que habita, trabaja y desarrolla su día a día en los municipios de España. Impulsado básicamente por la inmigración, el censo nacional creció en casi 104.200 personas durante el segundo trimestre del año hasta situarse en unos 49,8 millones a fecha de 1 de julio de 2026.Eso deja España a las puertas de otro hito histórico: alcanzar los 50 millones de residentes. Para valorar esa cifra conviene coger perspectiva: a mediados de 2016 el censo español se situaba en 46,4 millones, en 2006 no llegaba siquiera a 44,4 millones y en 1996 marcaba 39,9. ¿Qué significa eso? Que en la España de 2026 no solo hay más extranjeros disfrutando de sus vacaciones que hace dos décadas, también ha aumentado el número de vecinos.“Las costuras empiezan a chirriar”. Esas cifras (tanto el aumento del turismo como el de empadronados) han llevado a algunos analistas a hacerse una pregunta a lo largo de los últimos meses: ¿Se ha preparado el país para asumir ese incremento de población permanente y flotante? No se trata solo del aumento en sí, sino de la velocidad a la que se ha alcanzado, lo que deja la incógnita de si las infraestructuras y servicios han podido seguirle el ritmo.Hay quien se muestra escéptico al respecto, como Pere Navarro, director general de Tráfico, quien en 2025 dejaba un aviso a navegantes recogido por El País: “[España] es un país de 50 millones de habitantes con unas infraestructuras y muchas políticas diseñadas para un país de 40 millones, y esto tiene sus efectos”. Y a modo de advertencia, concluía con una metáfora: “Las costuras empiezan a chirriar. Es un problema de éxito, una realidad que hemos de gestionar”. En Xataka Las ciudades europeas con más turismo por vecino, en un gráfico donde los casos más extremos están en España Repasando datos. Los datos explican el recelo de Navarro. En marzo un informe de Fundación BBVA alertaba de “la caída del peso de la inversión en infraestructuras de uso público [hidráulicas, de transporte y urbanas] en el total de la inversión pública de España”. Si en 2009 representaba el 61%, en 2025 no llega al 38%, “un peso que se mantiene estancado desde la pandemia”, advertía. “Actualmente, los volúmenes de inversión, en términos reales, en infraestructuras de uso público son un 25% inferiores a los de 2000 y se sitúan un 60% por debajo del máximo de 2009”.¿Es solo teoría? El de BBVA no es el único análisis que advierte de la caída de la inversión pública desde el ajuste fiscal que acompañó a la crisis financiera de 2010, un problema agravado por el boom turístico. Y no se trata solo de teoría. Llega un repaso rápido a la hemeroteca para encontrar ejemplos de esa presión. Más allá de las estadísticas del INE, la afluencia de visitantes se nota en los aeropuertos (algunos operan por encima de su capacidad máxima), el suministro de agua durante los meses de sequía o ciertos servicios públicos, lo que ha llevado a cada vez más ciudades a adoptar tasas turísticas. “No te ayudan a regular la demanda, pero sí a generar fondos para compensar la huella”, reconocía hace un año la Secretaria de Estado de Turismo. No es un problema exclusivo de España (ahí está Italia), pero sí se vuelve más acuciante a las puertas del récord de los 100 millones de turistas.Imágenes | Martijn Vonk y Howei Wang (Unsplash)En Xataka | El turismo está trayendo otra consecuencia a las calles de Japón: un renovado auge de la prostitución - La noticia España tiene hoy 25 millones de turistas más que en 2016. El problema es que la infraestructura del país sigue igual fue publicada originalmente en Xataka por Carlos Prego .