Una ballena de 38 años consiguió pasar meses sin que los científicos descubrieran que había sido madre. Su aparición con una cría inesperada acaba de dar una esperanza a una especie al borde de la extinción
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Los investigadores descubrieron que Silt, una ballena franca del Atlántico Norte de más de 38 años, había tenido una cría que nadie había detectado. El hallazgo eleva a 24 los nacimientos documentados de la temporada.