Un corresponsal de RT se encuentra en el epicentro de las protestas que este 7 de noviembre vuelven a sacudir Francia. Por cuarto sábado consecutivo, sindicatos, jóvenes y 'chalecos amarillos' salieron a las calles para denunciar el elevado costo de la vida y exigir mejoras en educación pública, mientras la Policía utiliza gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.