20 años de Gears of War, el juego que revolucionó los 'shooters' y dio alas a XBOX 360

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El 7 de noviembre de 2006 se estrenó el primer Gears of War, un 'shooter' en tercera persona creado por Epic Games en exclusiva para XBOX 360 que definió la consola de Microsoft y toda la generación.Un icono de XBOX. Una revolución en los juegos de disparos. Un espíritu que moldearía a toda una generación de videojuegos y jugadores. Uno de los catalizadores del éxito de Xbox 360. Se cumplen 20 años del lanzamiento, el 7 de noviembre de 2006 (el 17 de noviembre en España), de Gears of War, un shooter visceral, original, influyente y transformador.El juego de Epic Games fue una de las grandes apuestas de una Microsoft que iba con todo durante los primeros años de Xbox 360, quizá la mayor hasta el lanzamiento, casi un año después, de Halo 3. Sacaba músculo de las capacidades online y técnicas de la consola a la vez que ponía en manos de los jugadores un tipo de juego de disparos como nunca antes habían visto.Era (y es) un shooter con un peso y una contundencia inauditos. Los personajes, soldados con músculos como cabezas, empaquetados en armaduras que recordaban a las protecciones del fútbol americano, se movían como si fueran tanques con patas: pareciera que fueran a romper el suelo con cada paso, por lo que el desplazamiento era supersatisfactorio, sobre todo al correr, cuando la cámara adoptaba una perspectiva cinematográfica espectacular.Coberturas salpicadas de sangreDominar ese movimiento tan particular era necesario para sacar todo el partido a su gran innovación: las coberturas. En Gears of War rara vez se va a pecho descubierto, sino que se dispara o se lanzan granadas desde la protección de una columna o de un muro caído. Esto le daba un ritmo único y una tensión constante generada por el riesgo-recompensa de asomarse, permanecer a cubierto o pasar a otra cobertura.También únicos eran la estética y el tono, inimaginables en una producción de 2026 sin que estén rodeados de un aura satírica. Un juego de su tiempo para los jugadores de su tiempo, adolescentes mayores, jóvenes hartos del colorido de los videojuegos y de que este medio fuera solo para los niños. Aquel tráiler con la canción Mad World maravilló a muchos tanto como su universo posapocalíptico, los gritos y los insultos, el explícito gore, los aterradores y monstruosos Locust y el Lancer, un fusil con motosierra convertido en icono de este medio.Pero, probablemente, todo eso habría caído en saco roto si el equipo dirigido por el irreverente Cliff Bleszinski no hubiera creado un mundo ficticio misterioso y fascinante, si no hubieran logrado crear personajes icónicos a partir de un guion directo y eficaz, y si la campaña no hubiera estado repleta de grandes momentos, de combates memorables y de situaciones variadas (¿recordáis la secuencia con los kryll?).La revolución de XBOX LiveEra una campaña tan bien armada que muchos la repitieron una vez, y otra, y otra. En mayores dificultades y en cooperativo, en pantalla partida u online. Para muchos, Xbox 360 fue su puerta de entrada al juego por internet. Para otros tantos, Gears of War fue el primer título que jugaron con un headset en la cabeza.Vídeo:Su multijugador competitivo se consideraría rudimentario y básico hoy día, pero en aquel momento fue un puñetazo sobre la mesa al ofrecer un estilo de shooter competitivo en las antípodas de Call of Duty o Counter-Strike. No había nada como un duelo de Gnashers en Punto Muerto. Gears of War fue el juego más popular de XBOX Live hasta el lanzamiento de Halo 3. Palabras mayores.Una revolución técnica que muchos quisieron copiarHay otro aspecto en el que Gears of War fue un punto y aparte. Xbox 360 llevaba casi un año en el mercado; algunos juegos habían sorprendido visualmente, pero nada realmente rompedor. El mundo del videojuego miraba al lanzamiento, el mismo mes, de PS3, que prometía un rendimiento técnico sin precedentes. Apenas una semana antes del lanzamiento de la consola de Sony, llega el exclusivo de Xbox 360, con una fidelidad visual y un sentido del espectáculo hollywoodiense que tardarían tiempo en superarse.Por méritos propios y contextuales, Gears of War se convirtió en un fenómeno que trascendió al propio juego: impactó en el género de los juegos de disparos (al perfeccionar el sistema de coberturas heredado de los desconocidos Kill Switch y WinBack: Covert Operations) y en toda la generación de consolas.Todos querían tener su Gears of War y de ahí surgieron clones descarados como Quantum Theory, Binary Domain e Inversion, por mencionar algunos. Sin el juego de Epic Games probablemente no existirían Warhammer 40,000: Space Marine, Spec Ops: The Line o Vanquish. Su estética oscura y el marrón posapocalíptico de Unreal Engine 3 permearon a cientos de títulos de Xbox 360 y PS3.Dos décadas después, Gears of War, que puede disfrutarse en máquinas actuales con la remasterización Gears of War: Reloaded, sigue vigente y continúa siendo uno de los grandes abanderados de Microsoft. De ahí que la compañía no haya reparado en gastos con el aclamado Gears of War: E-Day, una precuela estrenada en octubre con la que buscan devolver a Marcus Fénix, Dominic Santiago, los Locust y el Lancer al lugar que se merecen.