El domingo, el Papa León XIV celebró su última Misa en Uruguay a las afueras del Santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, el templo mariano más importante del país. Allí rindió homenaje a las madres y abuelas como transmisoras de la fe católica y las instó a seguir haciéndolo, a pesar de las tendencias secularizadoras.“ Madres y abuelas: ¡no se cansen de transmitir la fe!”, dijo León XIV ante los fieles reunidos en la plaza frente a la Catedral de Florida, una ciudad en el centro-sur de Uruguay.“Aunque sus seres queridos parezcan lejos de Dios, sigan poniéndolos ante Él. No dejen de bendecir, de acompañar, de recordarles con sencillez aquello que un día recibieron”. El Papa León XIV celebró una misa en la explanada frente a la Basílica Catedral de Florida, Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el 8 de noviembre de 2026, en Florida, Uruguay. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News. Uruguay es uno de los países más secularizados de América Latina, donde la mayoría de la población no profesa ninguna religión organizada y el 28 % se identifica como ateo o agnóstico.La catedral de Florida alberga a la Virgen de los Treinta y Tres, una pequeña escultura de madera de la Virgen María, llamada así en honor a los patriotas de principios del siglo XIX que pidieron su intercesión por la independencia de Uruguay.León XIV hizo referencia a esta historia para subrayar —como ha hecho a lo largo de toda su visita— que el catolicismo tiene profundas raíces en el país. El Papa León XIV celebró una misa en la explanada frente a la Basílica Catedral de Florida, Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el 8 de noviembre de 2026, en Florida, Uruguay. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News. “Aquel gesto nos recuerda que tampoco la historia de los pueblos se comprende del todo cuando se prescinde de Dios. Así, desde una de las horas fundacionales de la patria, Uruguay quedó íntimamente ligado a una Madre”, afirmó el Papa.El pontífice relacionó la figura de María con la tradición de las madres y abuelas que enseñan a los niños a rezar y a “vivir la caridad cristiana”.Tras agradecer a estas mujeres por su labor, el Papa compartió con ellas su preocupación ante el declive generalizado de la práctica religiosa. “Sé que muchas cargan una pena muy concreta. Enseñaron a rezar a sus hijos y hoy esos hijos ya no rezan. Iban juntos a Misa y hace años que no entran en una iglesia. Hablaron a sus nietos de Dios y ahora no saben si aquellas palabras dejaron alguna huella. A veces se preguntan si hicieron algo mal o si todo aquello terminó perdiéndose”, dijo el Papa.Por ello, las alentó con el ejemplo de Santa Mónica, madre de San Agustín, quien nunca perdió la esperanza en la eventual conversión y santidad de su hijo. El Papa León XIV celebró una misa en la explanada frente a la Basílica Catedral de Florida, Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el 8 de noviembre de 2026, en Florida, Uruguay. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News. El Papa también también instó a los padres y abuelos a fomentar la fe entre los jóvenes. “Un hijo aprende mucho al ver que su padre puede arrodillarse delante de Dios sin sentirse menos hombre por ello”, señaló.El Papa concluyó exhortando a todos los católicos uruguayos a evangelizar en su vida cotidiana.“¡Hay que entrar de nuevo en las casas, acercarse a las personas, escuchar sus preguntas y llevarles a Cristo! Cada uno sabe hacia quién debe dar ese paso: quizá un hijo, un amigo, un vecino, alguien que dejó de creer hace mucho tiempo o que nunca ha tenido cerca a una persona que le hablara de Dios”, afirmó el Papa.Al finalizar la Misa, el Papa depositó una rosa de oro ante la imagen de la Virgen de los Treinta y Tres, siguiendo una tradicional devoción pontificia. Aunque su homilía incluyó una precaución sobre la veneración a María, recordando la decisión del Vaticano de evitar el título de “corredentora” por ser potencialmente confuso. El Papa León XIV celebró una misa en la explanada frente a la Basílica Catedral de Florida, Santuario Nacional de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, el 8 de noviembre de 2026, en Florida, Uruguay. Crédito: Daniel Ibáñez/EWTN News. “Hay un solo Dios y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús”, dijo el Papa, citando a San Pablo. Y añadió: “Toda la grandeza de María nace de su relación con Cristo: lo acoge, vive de Él y conduce a otros hacia Él. Ese encuentro con el Maestro es la meta de toda evangelización y de toda auténtica devoción mariana”.Antes de despedirse, el Santo Padre presidió el rezo del Ángelus ante los miles de fieles reunidos.Publicado originalmente en EWTN News. Traducido y adaptado por el equipo de EWTN News Español.