La situación de la red ferroviaria en España está en tela de juicio a raíz del último accidente de tren producido en Urda que, unido al de Adamuz de principios de año, ha dejado una saldo de más de un centenar de muertos. En el caso de Urda el accidente se podía haber evitado si los sistemas de seguridad hubieran funcionado y si, como han demostrado unos ingenieros sevillanos, se hubieran aprovechado las opciones tecnológicas actuales para dar información fehaciente a los maquinistas. Un grupo de ingenieros y ex alumnos de la Escuela Superior de Ingeniería de Sevilla han desarrollado una aplicación que es capaz de ubicar la posición exacta de cada tren, la del tren anterior, incidencias reportadas por Adif y otras muchas opciones. Esta aplicación, que se llama Trenalia.org, la han desarrollado estos ingenieros en tan solo cinco horas , y durante cinco días han logrado perfeccionarla hasta poder monitorizar incluso los trenes de mercancías. «Con todo este tema del accidente, en el que hemos tenido incluso gente herida dentro de los trenes, y a la vista de lo que había sucedido y de que no sabían dónde estaban los trenes, que la información era insuficiente y los maquinistas no tenían ni idea de si había un tren delante u otro tren detrás, mi compañero Andrés Marchante dijo 'voy a ver qué podemos hacer con inteligencia artificial y la información pública de la que disponemos'. Y nos pusimos manos a la obra», asegura Manuel López, uno de los participantes en el proyecto. Hay muchas ocasiones en las que los operadores ferroviarios le reclaman situaciones a Adif, pero se encuentran con que la respuesta de la compañía es que no ha habido incidencias, no las reconoce como tal. Sin embargo, la normativa les obliga a publicitar esa información a través de unos accesos públicos, algo que aprovecha esta aplicación recopilarlas y mostrarlas al público. «Solo con el boca a boca la aplicación tiene ya más de 1000 consultas diarias y está por encima de Google Maps para la planificación de trayectos en tren», reconoce uno de los ideólogos de esta aplicación, que sacaron para «demostrar a la sociedad civil, a la opinión pública y la clase política que, cuando hay voluntad para hacer cosas con la ingeniería española, sevillana en particular, hay capacidad de sobra para innovar y para mejorar el bienestar de los ciudadanos sin injerencias políticas, dejando que los técnicos hagamos nuestro trabajo». Todo ello, reconocen estos ingenieros, sin la necesidad de colocar grandes GPS ni hacer una inversión grande, para poder geolocalizar cada tren con una precisión de pocos metros. Manuel López lanza una pregunta comparando las posibilidades de esta aplicación con lo que ocurre en otros sectores como el de la aviación comercial. «Si un piloto dispone de sistemas que le permiten orientar y poder corregir un hipotético error que tenga la torre de control, ¿por qué no va a tenerlo un maquinista cuando está en tierra, es mucho más sencillo y hay en juego la vida de un montón de personas?», cuestiona. Cuestionado sobre si han trasladado el resultado de su trabajo a las autoridades competentes, desde este grupo señalan que «he enviado correos electrónicos a Renfe, a Adif, a la Asociación de Víctimas de Adamuz.... estamos intentando tener contacto. Alguno incluso ha planteado la idea de que creemos un observatorio independiente del ferrocarril en España, para que podamos decir cuando Adif reconoce 17 incidencias que no, que son 54 . Y podemos decirlo porque somos independientes de quien esté al frente del Gobierno». Manuel López señala que esta respuesta a la crisis originada a raíz del accidente de Urda viene también propiciada por una añoranza por la calidad de los transportes públicos que sostienen los españoles con sus impuestos. Además, está el componente sentimental, ya que «me he dejado mi carrera profesional en el AVE. He vivido en Madrid, en Sevilla, he abierto negocios en Madrid, en Milán, en Colombia, y todo eso lo he podido hacer porque había un tren que salía a las 9:00 de la mañana que llegaba siempre a las 11:35 a Madrid. Sabíamos a qué hora llegábamos o a qué hora volvíamos, y que volvíamos seguros , eso ha sido parte del impulso empresarial que ha tenido Sevilla y Andalucía en general. O sea, para nosotros ya esto es una cuestión personal».