Un gol de Gonzalo y otro de Bellingham le dieron la victoria al Madrid ante el Oviedo en un partido sumamente aburrido en el que al Bernabéu le tocaba expresarse tras los últimos acontecimientos. Florentino no recibió ningún silbido, pero sí se mostraron dos pancartas en su contra en la primera mitad, y hubo indiferencia con Tchouaméni, uno de los dos protagonistas de la doble pelea de la semana pasada con Valverde. Era el primero de los dos encuentros que le quedan al Madrid en el Bernabéu antes del final de temporada y desde la rueda de prensa de Florentino. No hubo ningún acto coral hacia el presidente, ni en forma de silbidos ni de cánticos. Sí dos pancartas con mensajes contra el mandatario: «Florentino, culpable» y «Florentino vete ya». Ambas estaban en el córner del fondo sur del Bernabéu con Castellana, y rápidamente fueron retiradas por la seguridad privada del Madrid cuando fueron mostradas en el minuto 8, justo coincidiendo con un lanzamiento de esquina del Oviedo. Según detalló la Cope, el club dio orden de quitarlas por estar hechas de material ignífugo y no portar el certificado correspondiente, que es a lo que obliga la ley. El presidente quiso agradecer a los socios y aficionados que estaban cerca del palco el apoyo que le brindaron, y con uno de ellos tuvo una intensa conversación durante unos segundos antes de hacerse un selfie con otro hincha que, vestido con la segunda equipación de esta temporada, se llevó de recuerdo un retrato con el presidente del Madrid. El segundo nombre propio de la noche fue Mbappé. Tras tres semanas de baja y unas cuantas decisiones extradeportivas que le han distanciado del madridismo y ha provocado sorpresa en el vestuario y en el club, Kylian volvió a tener minutos. Minutos con banda sonora de música de viento. El francés salió a calentar en el minuto 60, momento en el que ya se llevó la primera pitada y a la que 'contestó' con una sonrisilla irónica, y nueve después sustituyó a Gonzalo. El canterano, autor del 1-0, se marchó muy aplaudido, lo que hizo mayor contraste con la gran pitada de la noche. Silbidos de los que no se libró Kylian cada vez que tocaba el balón. También hubo pitos para Vinicius, sobre todo en la primera mitad. Al brasileño ya le apretó un sector de la afición cuando su nombre sonó por la megafonía y esas quejas hacia el brasileño continuaron durante buena parte de la primera mitad. Y es que hay aficionados que aún no perdonan a Vinicius su comportamiento con Xabi Alonso, y han decidido que no le van a pasar ni una. El brasileño tuvo un par de ocasiones buenas antes del descanso, pero en la primera se resbaló y en la segunda acabó disparando al exterior de la red, para desesperación del jugador y de esos aficionados que, seguramente, no sea la primera vez que le pitan. Como tampoco los que señalaron a Camavinga, que en el minuto 25 escuchó los pitos del Bernabéu tras una pérdida no forzada en el centro del campo. Día complicado para el francés, que justo durante el calentamiento se enteró de que Deschamps le había dejado fuera de la lista de Francia para el Mundial. Tuvo un mejor día, y noche, Santi Cazorla. La mayor ovación de la noche se la llevó el bicampeón de Europa, que jugó en el Bernabéu el último partido de su carrera contra el Real Madrid. A sus 41 años, la leyenda ovetense no ha anunciado aún que piensa hacer la próxima temporada, pero sí que ha insinuado que quizás esta puede ser la última, y aunque no lo fuera su Oviedo tendrá que jugar en Segunda. Señorial detalle del Santiago Bernabéu, ovacionándole cuando se escuchó su nombre, cuando salió su imágen en las pantallas y cuando salió a jugar en la segunda mitad, momento en el que también la gente se puso de pie. Un aplauso y un homenaje al que se unieron varios jugadores del Madrid, como Bellingham y Carvajal, que también se llevó el cariño de la grada cuando le tocó al pepinero sustituir a Trent. Dentro de nueve días, el capitán de las seis Copas de Europa vivirá su último partido con la camiseta blanca.