Ministro de Hacienda, Germán Ávila.Foto: Grupo BicentenarioEl Ministerio de Hacienda reveló los resultados de una ambiciosa estrategia técnica de gestión de deuda que permitirá un ahorro proyectado de US$15.000 millones en el pago futuro de intereses de la deuda externa y una reducción del saldo de la deuda bruta superior a los $100 billones.La pieza central de esta estrategia ha sido el Total Return Swap (TRS), una operación que Javier Cuéllar, director general de Crédito Público, describió como una «compra apalancada» de la propia deuda de la nación utilizando recursos de un sindicato de bancos internacionales.Cuéllar explicó que, aunque la contratación del swap en septiembre de 2025 generó un incremento estadístico momentáneo en la deuda bruta debido a los colaterales, su cancelación definitiva —que ya alcanza el 67 %— permitirá retirar y extinguir títulos por un valor superior a los $100 billones.«Al cancelar el swap, reposeemos esos activos y los cancelamos del endeudamiento público. Esto no es para gasto, es un manejo de eficiencia», enfatizó el director.Uno de los impactos más profundos de la gestión actual es la reducción en el costo del servicio de la deuda. Javier Cuéllar detalló que, gracias a la sustitución de deuda costosa en dólares por otras fuentes más eficientes, como los francos suizos a una tasa del 1,5 %, el país ha logrado ahorros significativos.En detalle, se pasó de una proyección de pagos de intereses acumulados de US$38.000 millones a US$24.000 millones al año 2062. Según Cuéllar, esto representa un ahorro de US$14.000 millones para futuros gobiernos.Además, en el rubro de créditos con organismos multilaterales, la deuda por intereses al vencimiento se redujo de US$10.000 millones a US$6.500 millones, sumando otros US$3.500 millones en ahorros técnicos.«Estamos hablando de cinco o seis generaciones de directores de Crédito Público hacia el futuro que se verán beneficiadas por estos menores pagos», afirmó Cuéllar.Estabilización de la deuda frente al PIBPor su parte, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, destacó que estos avances han permitido estabilizar la relación deuda neta/PIB, situándola en un 58,5 % al cierre de 2025, por debajo del 59,3 % registrado el año anterior. Ávila recordó que la deuda venía de un crecimiento sostenido desde 2012, alcanzando un pico del 60,7 % durante la pandemia en 2020.Además, el titular de la cartera subrayó que la deuda externa ha alcanzado su nivel más bajo como porcentaje de la deuda total, ubicándose en un 25,1 %, frente al 41 % que se recibió al inicio del mandato. «Hoy tenemos una estructura más sólida, diversificada y menos vulnerable a los choques externos», aseguró el jefe de la cartera de Hacienda.Un hito resaltado por la Dirección de Crédito Público es que, por primera vez desde 2010, Colombia se ha convertido en compradora neta de sus bonos globales en lugar de ser emisora. Las operaciones de recompra y la gestión del TRS han permitido reducir el saldo de bonos globales en aproximadamente US$10.000 millones.Finalmente, Cuéllar atribuyó el éxito de estas operaciones al carácter de pago del país, señalando que Colombia es el único país de la región que nunca ha hecho un default de su deuda. Esta reputación técnica ha permitido que, a pesar de las presiones inflacionarias globales, la nación acceda a los mercados con tasas cercanas al 5 % en sus últimas emisiones, revirtiendo la tendencia de costos superiores al 8 % registrados tras la pandemia.—