La 2, el laboratorio de prueba y error de RTVE con presupuesto «infinito»

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La televisión no pasa por su mejor momento, aunque eso ya no es noticia. En plena dictadura del streaming, con Netflix, Prime Video y el resto devorando horas de atención , las cadenas en abierto pelean cada noche por no convertirse en mera compañía de fondo mientras el espectador pulsa 'seguir viendo'. El prime time, esa franja sagrada que arrancaba alrededor de las 22.00 y concentraba las grandes apuestas, se ha ido desinflando. Pero mientras las principales sufren, algunas secundarias viven un momento dulce como LaSexta o Cuatro, que se mantienen estables e incluso mejoran en ciertos periodos. Y luego está La 2. Televisión Española ha experimentado una transformación evidente en la era de José Pablo López. Las cifras de cuota de pantalla de la televisión pública han mejorado hasta niveles que no se veían desde 2014. Aunque también es cierto que no juegan en la misma liga que otras cadenas, con presupuestos muy superiores y la permanente excusa del servicio público que, cuando interesa, les exime de competir a muerte. En las dos últimas temporadas, La 1 ha reconfigurado su parrilla para convertirse en un espacio de referencia para la actualidad política, con ejemplos claros como 'Malas lenguas', 'Directo al grano' o 'Mañaneros' en las mañanas. La cadena principal va ganando una identidad propia. Pero ¿Y La 2? La segunda cadena de la televisión española nació como una extensión natural de La 1. Su vocación declarada de espacios culturales, servicio público con atención a las minorías, ha ido mutando hasta convertirla, cada vez más, en un laboratorio de prueba y error para los formatos . Programas creados para La 1 acaban desterrados a La 2. Y, al revés, formatos que nacieron pensados para La 2 aparecen de repente, sin ton ni son, en el prime time de La 1. Con el mismo presupuesto incluido. Para ser concretos, un ejemplo de estos cambios es 'El juicio', el programa de José Luis Sastre que estaba pensado en un principio para el 'prime time' de La 1, o así al menos lo anuncia la misma Corporación. Este programa, decía RTVE, es un homenaje actualizado al mítico 'Tribunal Popular', producido por RTVE entre 1989 y 1991. Sin embargo, aun contando con los derechos o al menos la base del formato debido a este otro proyecto, la Corporación decidió producirlo junto con Abacus por un coste de al menos 2.762.902 euros según los contratos de producción audiovisual que ha publicado RTVE. Esta cifra, propia de formatos destinados al 'prime time' de La 1 estaba destinada para al menos ocho emisiones. Sin embargo, la Corporación ha dado un giro sin una explicación más allá de «potencializar los contenidos» y ha decidido estrenar este formato en La 2, a pesar de estar ideado para el 'prime time' de La 1, con un presupuesto además bastante acorde a la franja. Otro ejemplo es 'Trivial Pursuit'. La noticia de la producción de este programa saltó en plena caída de 'La familia de la tele' y se intuía que podía encajar en esa franja que quedaba vacía. El programa se presentó en un principio como un formato de tirada diaria y previsto para La 1. Sin embargo, ya en su presentación en el Festval de Vitoria, no se supo concretar en qué cadena se iba a emitir. Las emisiones finalmente arrancaron el 13 de febrero en horario estelar en La 1. En menos de un mes, el programa había saltado a La 2 en versión diaria por la tarde. Una decisión que además viene acompañada de otro desprecio: 'Cifras y letras', un programa que no solo está por encima de la media de la cadena , sino que además ha logrado cifras casi similares a programas de esa franja en La 1. La segunda cadena de RTVE emite ahora dos programas de 'Trivial Pursuit', a las 20.00 y a las 21.05, dejando el programa de Aitor Albizua en una sola emisión diaria, compitiendo además contra 'La Revuelta'. Hay formatos que llegan 'desterrados' de La 1, como 'Trivial Pursuit' o 'El juicio', y otros que despegan desde La 2 hacia la primera cadena, como ocurrió con Marc Giró y su 'Late Xou' o ahora 'Al cielo con ella', de Henar Álvarez , que saltó a La 1 en abril para competir con Giró, que está ahora en LaSexta con 'Cara al show'. Son formatos además que fueron pensados para el 'late time' en su origen pero que han mutado a La 1 por una cuestión de estrategia, convirtiendo así La 2 no tanto en una cadena con una identidad firme sino más bien en un laboratorio. Y luego hay quienes van y vienen. Ese es Jesús Cintora. Su programa 'Malas lenguas', ideado para las tardes diarias de La 2, dio un salto a La 1 tras su acogida y el vacío de 'La familia de la tele', también volvió a La 2 y ahora cuenta desde hace unas semanas con un especial los sábados por las noches. La tradicional 'cadena cultural' se ha vuelto más permeable a la lógica de ensayo-error de la televisión comercial. La 2 ya no es aquella segunda cadena previsible, ni tampoco el estricto refugio cultural de hace una década. La 2 absorbe los experimentos, los fracasos relativos y las segundas oportunidades. Jugando además con ventaja: el presupuesto parece ser el mismo para una primera que una segunda.