Los embalses andaluces se encuentran a tan solo un 13% de alcanzar el lleno total, una situación poco habitual en la comunidad y que llega después de un invierno muy húmedo y de las abundantes lluvias registradas durante las últimas semanas.La imagen de pantanos con altos niveles de agua no suele ser frecuente en España y menos aún en Andalucía, una de las regiones más golpeadas por la sequía en los últimos años. Sin embargo, el escenario actual marca un cambio notable en las reservas hídricas.El estado del embalse del Gergal de Emasesa, en Guillena.-Mauri BuhigasEn el conjunto del país, los embalses almacenan en lo que va de mayo 47.010 hectómetros cúbicos de agua, lo que supone el 84% de su capacidad total, fijada en 56.043 hectómetros cúbicos, según los últimos datos del Ministerio para la Transición Ecológica.Eso significa que la reserva hídrica española está a solo un 16%, unos 9.000 hectómetros cúbicos, de alcanzar el lleno total. En Andalucía, ese margen es incluso menor: apenas un 13%.Uno de los mayos con más agua embalsada de los últimos añosLa recuperación de las reservas comenzó a consolidarse durante el último año hidrológico, comprendido entre el 1 de octubre de 2024 y el 30 de septiembre de 2025, que tuvo carácter húmedo y fue el año hidrológico más lluvioso en España desde 2020.Con este contexto, mayo de 2026 se sitúa entre los meses de mayo con más agua embalsada de la serie histórica reciente. En los últimos 35 años, desde 1991, solo mayo de 2013 registró un volumen superior, con 47.469 hectómetros cúbicos.Agua cayendo desde las compuertas de Los Hurones.-Juan Carlos ToroEl dato actual también se queda muy cerca del registrado en mayo de 2010, cuando los embalses españoles almacenaban 46.650 hectómetros cúbicos. Según la Aemet, aquellos registros también estuvieron vinculados a periodos lluviosos.En 2013, la primavera fue húmeda en casi toda España, con el marzo más lluvioso desde, al menos, 1947. En 2010, aunque las lluvias de primavera fueron normales, un invierno muy húmedo permitió mantener los embalses en niveles elevados.Un giro respecto a los años de sequíaLa situación actual responde a una dinámica similar: un invierno muy húmedo, según la Aemet, y varias semanas consecutivas de lluvias asociadas al paso de borrascas atlánticas, que han favorecido una intensa escorrentía hacia embalses y cuencas hidrográficas.El contraste con el periodo entre 2022 y 2024 es evidente. Durante esos años, numerosas cuencas españolas atravesaron mínimos tras un prolongado déficit de precipitaciones, una situación muy distinta a la que reflejan ahora los datos.Imagen que muestra la fuerza con la que desembalsa agua Los Hurones.-Juan Carlos ToroTampoco se parece al grave episodio de sequía vivido entre 1991 y 1995, uno de los más severos de las últimas décadas en España, cuando los embalses llegaron a situarse en torno al 15% de su capacidad.La magnitud de aquel periodo queda reflejada en los datos de mayo de 1995, cuando el total de agua embalsada en la península rondaba los 20.600 hectómetros cúbicos, menos de la mitad de los 47.010 hectómetros cúbicos actuales.