El "Gran el Niño" de 1877 fue un evento a nivel global conocido por causar una de las peores crisis climáticas humanas de la historia reciente: ¿qué podría ocurrir ahora con una situación similar?El "Gran El Niño" de 1877 fue un evento que paso a la historia tras causar una de las mayores crisis humanas.Los expertos se muestran expectantes ante la probabilidad de que se produzca un fenómeno meteorológico considerado como uno de los más impactantes a nivel global por sus efectos, el "superNiño", por lo que muchas miradas están puestas en la evolución de la temperatura en las aguas en la región 3.4 (en el Pacífico ecuatorial) de El Niño.Para tener algo más de contexto, antes de adentrarnos en materia, El Niño es un proceso climático en el que las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal, pudiendo afectar a otras partes del mundo. Cuando las anomalías de la temperatura del agua son >= 2 ºC durante tres meses en la región 3.4, entonces pasamos a hablar de el "Super El Niño".¿En qué consistió el fenómeno de “Gran El Niño” de 1877?Loe expertos recuerdan que el evento de 1877 fue uno de los peores desastres ambientales jamás vivido por la humanidad. Antes, en 1875, ya se produjeron varías sequías que afectaron a zonas tropicales y subtropicales del mundo, dando una idea de que algo “inaudito” estaba apunto de dar comienzo en las aguas del Pacífico ecuatorial.Serie temporal Oceanic Niño Index (1850 - 2026). El Niño de 1887 destaca por ser de los más intensos registrado en la historia reciente. Fuente: @webberweather.comPara tener una idea de la magnitud de este episodio, por desgracia, se estima que murieron decenas de millones de personas en todo el mundo, que trasladado a porcentajes, supusieron entre el 3 y el 4 % de la población global de aquel entonces. Esto fue debido a la gran hambruna que tuvo lugar globalmente, a consecuencia de las prolongadas sequías y olas de calor que causaron estragos en las cosechas, agravado también por la represión colonialista ocurrida en la década de 1870 en muchas de estas comunidades.Cabe destacar que el “Gran El Niño” de 1877 no fue el único "superNiño" que tuvo lugar a lo largo de la historia reciente, ya que también hay constancia de otros eventos similares pero de menor entidad que transcurrieron en 1888-89, 1972-73, 1982-83, 1997-98 y 2015-16, haciéndonos ver que este tipo de fenómeno tan llamativo no es algo extraordinariamente anómalo.Comparando los impactos del superNiño de 1877 con el que podría llegarEn lo que respecta a los efectos que puedan derivar del posible "superNiño", previsto que dé comienzo a partir del próximo julio de 2026, Deepti Singh, un profesor experto en climatología de la Universidad de Washington State, comentó que sequías multianuales simultáneas similares a las ocurridas en la década de 1870 podrían volver a producirse, pero con ciertos matices que explicaremos a continuación.The notorious super El Niño of 1877-78 contributed to a global famine that wiped out 3 to 4 percent of the global population.It was arguably the worst environmental disaster to ever befall humanity.Are we better prepared now? The evidence says yes pic.twitter.com/xbTxhJY8LQ— Ben Noll (@BenNollWeather) May 12, 2026Uno de los aspectos más diferenciales entre estos dos eventos es que, en aquella época, no hubo ninguna forma de prever que un evento de semejante magnitud fuera a ocurrir, además de no contar con el suficiente conocimiento para entender lo que significaba tal episodio. Otro elemento a destacar es que el clima actual es mucho más cálido que el de aquel entonces, pudiendo hacer que los extremos meteorológicos en la actualidad sean aún más extremos.Sin embargo, cabe ser optimistas, y es que, por suerte, a día de hoy gracias a los avances tecnológicos experimentados en los últimos años en los servicios meteorológicos a nivel global, los sistemas predictivos cada vez son más precisos, además de que el estado social, político y económico actual mundial se encuentra en una situación más óptima en general, lo que permite mejorar la prevención y la reducción de la gravedad de los posibles futuros efectos.