El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha confirmado la condena de diez años y seis meses de prisión impuesta a un hombre de Algeciras por cometer un delito continuado de abuso sexual sobre su propia hija durante al menos tres años. Los hechos ocurrieron en el domicilio familiar. Según quedó probado en juicio, el padre aprovechaba los momentos en que estaba a solas con su hija para cometer los abusos de forma reiterada. La situación se prolongó durante años, hasta que la menor fue declarada en situación de desamparo y retirada de la casa.La condena recoge fundamentalmente el testimonio de la víctima, que mantuvo de forma invariable el mismo relato desde la primera vez que habló hasta el juicio oral, sin contradicciones. Pero no fue la única prueba. Los informes del centro educativo describían a una chica que llegaba triste al instituto y manifestaba una situación familiar muy tensa. Dos psicólogas de la Fundación Márgenes y Vínculos catalogaron además su testimonio como "probablemente cierto", la categoría más alta en el análisis de veracidad, señalando que presentaba sintomatología compatible con haber vivido lo que denunciaba.provincia cádizEl TSJA modifica la condena del hombre que dejó morir a su madre desnutrida en Puerto Real: no fue asesinato Emilio CabreraLa madre, también acusada inicialmente, fue absuelta por el mismo tribunal. No quedó probado que tuviera conocimiento pleno y cabal de lo que su marido hacía. La justicia consideró que no podía imputársele responsabilidad sin esa certeza.La defensa alegó que la hija mintió: el TSJA lo rechaza de forma contundenteEl padre recurrió la condena ante el TSJA argumentando que su hija había mentido movida por el deseo de venganza y de obtener mayor libertad. El tribunal desmontó este argumento con una lógica aplastante: la propia menor sabía que denunciar a su padre implicaría su ingreso en un centro de acogida, es decir, perder libertad, no ganarla. Y aun así no se retractó.La defensa también alegó la ausencia de pruebas físicas y cuestionó el valor del informe pericial. El TSJA rechazó ambas objeciones. Sobre la primera, señaló que este tipo de abusos no tienen por qué dejar secuelas físicas permanentes. Sobre la segunda, precisó que los informes periciales de credibilidad, aunque no vinculan al tribunal, sí pueden usarse —y deben— como elementos de corroboración.Además de los diez años y seis meses de prisión, la sentencia confirmada incluye siete años de libertad vigilada tras cumplir la pena, prohibición de aproximarse a su hija a menos de 500 metros ni comunicarse con ella por ninguna vía durante ese mismo plazo, y una indemnización de 6.000 euros por daños morales. El TSJA desestimó íntegramente el recurso y confirmó la resolución en todos sus términos. Al condenado le queda aún la posibilidad de recurrir en casación ante el Tribunal Supremo.