México quedó atrapado entre dos casos en los que oficialismo y oposición han sacado toda la munición política.Por un lado está Sinaloa, que apunta a vínculos de funcionarios de Morena con el narcotráfico. Por el otro está Chihuahua, que apunta a la presencia de agentes extranjeros en un operativo contra un narcolaboratorio.CASO SINALOADe acuerdo con la acusación presentada en Nueva York, Rocha Moya, Enrique Inzunza y otros ocho funcionarios de Sinaloa habrían colaborado con el Cártel de Sinaloa para mover drogas, proteger operaciones y recibir sobornos. Para Morena, faltan pruebas. Para la oposición, ese caso confirma un narcogobierno.En esa defensa oficialista lleva algo de contradicción. Morena ha legislado para aumentar el catálogo de prisión preventiva oficiosa, que significa cárcel automática mientras se investiga.Además, según datos penitenciarios citados por Arturo Ángel en Milenio, en 2026 hubo más de 108 mil personas sin sentencia. Y ahora los vemos defender la presunción de inocencia del gobernador con licencia.CASO CHIHUAHUAAquí la FGR informó el aseguramiento de más de 55 mil litros de precursores químicos, más de 50 toneladas sólidas y casi 2 mil litros de metanfetamina en la Sierra del Pinal. Sin embargo, tras el operativo ocurrió un accidente donde murieron dos funcionarios mexicanos y dos estadounidenses.Para Morena, el asunto es la soberanía nacional. Señalan que Maru Campos violentó la Constitución y la Ley de Seguridad Nacional, que obliga a registrar agentes extranjeros, reportar contactos con autoridades locales y limitar sus funciones. Por eso piden juicio político contra la gobernadora y convocan una marcha en Chihuahua el próximo sábado.Para PAN y sus aliados, el gobierno federal castiga a una gobernadora que enfrentó al narco. Este choque llegó a la sesión de la Comisión Permanente de ayer. El diputado Arturo Ávila, de Morena, dijo que en Sinaloa faltan pruebas y en Chihuahua existe confesión de las autoridades estatales. Jorge Romero, dirigente del PAN, pidió la desaparición de poderes en Sinaloa.WASHINGTON PRESIONAMientras la política mexicana pelea internamente, Washington sube el tono. Trump dijo hace poco que México debe actuar contra los cárteles o Estados Unidos lo hará.El titular de la DEA, Terrance Cole, dijo ante senadores que el caso Rocha es “sólo el comienzo de lo que está por venir en México”. Por si fuera poco, medios internacionales publicaron sobre la participación de la CIA en la muerte del Payín, operador del Cártel de Sinaloa, tras la explosión de una camioneta en Tecámac, Estado de México.CNN afirma que fue un asesinato selectivo facilitado por operativos de la CIA. The New York Times matiza la versión, donde la operación la habrían ejecutado fuerzas mexicanas, pero con inteligencia extranjera. Aunque la CIA negó cualquier participación, al igual que Harfuch y Sheinbaum. Lo único cierto es que es un mensaje de Washington.TRIPLE FRENTEEl país está en medio de tres frentes. En Sinaloa, se acusa la existencia de un narcogobierno. En Chihuahua, operaron agentes extranjeros sin transparencia. Y desde Estados Unidos, pavimentan el camino a una intervención directa con consecuencias imprevisibles.Mientras oficialismo y oposición pelean por acomodar la narrativa de cada caso, México avanza hacia un precipicio. Nunca ha sido tan urgente romper el narcopacto y recuperar la cooperación exterior antes de que EEUU decida hacerlo.EL DATO INCÓMODOSon malas noticias: S&P mantuvo la calificación de México (BBB), pero cambió la perspectiva a negativa. Eso significa que ve riesgo de bajarla aún más en los próximos dos años. ¿Por qué? Poco crecimiento, más deuda, presión por Pemex y dudas por la renegociación del T-MEC.The post Entre Sinaloa, Chihuahua y Estados Unidos first appeared on Ovaciones.