El creador de OpenClaw gastó 1,3 millones de dólares en tokens de OpenAI en un mes: así es como se construye software en 2026 sin pensar en el coste

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Peter Steinberger, el creador de OpenClaw y empleado de OpenAI desde febrero de 2026, publicó hace unos días una captura de pantalla que generó conversación en toda la industria: su factura de la API de OpenAI durante los últimos 30 días. La cifra exacta: $1.305.088,81. El gasto cubrió 603.000 millones de tokens en 7,6 millones de solicitudes, usando GPT-5.5 como modelo principal. No lo pagó de su bolsillo —OpenAI cubre el coste como inversión en investigación—, pero el número en sí mismo es el dato más honesto que ha circulado en meses sobre lo que cuesta realmente desarrollar software con agentes de IA autónomos operando a plena capacidad, sin presupuesto límite. Lo cuenta Alina Maria Stan en The Next Web el 18 de mayo de 2026. Steinberger describe el experimento con una pregunta directa: «¿Cómo construiríamos software en el futuro si los tokens no importaran?»Cien agentes Codex trabajando en paraleloEl equipo detrás del gasto es minúsculo: tres personas. Lo que hacen esas tres personas es orquestar permanentemente unos 100 instancias de Codex corriendo en paralelo en la nube. Cada agente tiene una función específica:Revisión automática de pull requestsEscaneo de commits en busca de vulnerabilidades de seguridadDeduplicación de issues en GitHubEscritura de soluciones y apertura de PRs automáticos basados en la hoja de ruta del proyectoMonitorización de benchmarks y alertas de regresiones en DiscordAlgunos agentes incluso asisten a reuniones y abren PRs para funciones que surgen en conversaciónEl resultado: un proyecto de código abierto que funciona con la cadencia de un equipo mucho mayor, sin contratar más personas. «Toda esa automatización nos permite operar este proyecto de forma extremadamente austera», escribió Steinberger. Las críticas en X fueron inmediatas: «No puedes gastar 1,3 millones al mes en tokens y llamarlo lean».OpenClaw es el proyecto de código abierto que el propio Steinberger describió en abril como la señal de que 2026 es el año del agente de IA general: un framework que conecta modelos como ChatGPT o Claude con apps de mensajería y ejecuta tareas reales del mundo. Antes de que Steinberger se uniera a OpenAI, OpenClaw se convirtió en el proyecto open source con el crecimiento más rápido de la historia de GitHub, superando las 302.000 estrellas en abril de 2026, por delante de React, Vue.js y TensorFlow en velocidad de adopción.El matiz que cambia los números: Fast Mode vs StandardSteinberger fue transparente sobre la aritmética. El titular de 1,3 millones de dólares refleja el uso en Fast Mode, el modo de ejecución premium de Codex que consume créditos a una tasa significativamente mayor. Si se desactiva Fast Mode, el coste mensual cae a aproximadamente 300.000 dólares, una reducción del 77%. O en otros términos: en modo estándar, la operación equivaldría a unos 60 suscripciones de Codex Pro a 200 dólares/mes (que incluyen el equivalente de 5.000-6.000 dólares en valor de API cada una).Siguen siendo números enormes. A 300.000 dólares al mes en modo estándar, el coste anualizado es 3,6 millones de dólares para un equipo de tres personas. Para comparar: en San Francisco, ese gasto equivale aproximadamente al salario anual de seis ingenieros senior. La pregunta que nadie de la industria quiere responder en público es si el output —código, revisiones, auditorías de seguridad— vale esa cifra o más.Codex de OpenAI compite directamente con Claude Code de Anthropic y con Cursor en la carrera por quién controla cómo se escribe software profesional en 2026: OpenAI trasladó Codex a facturación por tokens en abril, lo que hace estos costes más visibles, y más variables, para usuarios avanzados.Lo que revela la factura sobre la economía de la IAEl gasto de Steinberger es útil precisamente porque los vendedores de herramientas de IA para desarrollo rara vez publican consumo real de tokens a esta escala. OpenAI estima que Codex cuesta entre 100 y 200 dólares al mes por desarrollador de media, pero advierte de alta varianza. Steinberger pone un número a esa varianza: en el extremo máximo, un equipo técnico puede gastar más de 400.000 dólares al mes por agente activo en Fast Mode. Eso equivale a unos 13.000 dólares por instancia mensual en el modo más caro.Para equipos de empresa que evalúan si desplegar flotas de agentes de codificación a escala, esta cifra es el único benchmark transparente que existe. La conclusión no es que la tecnología no valga —OpenClaw funciona, el código se produce, las revisiones de seguridad se ejecutan—, sino que la economía de los agentes de código a escala real es completamente diferente a lo que los precios de suscripción sugieren.Cursor 3, con su modelo propio Composer 2 y agentes autónomos, es otro de los actores que está redefiniendo la misma ecuación en 2026: menor dependencia de los modelos de los rivales, mayor control sobre los costes de inferencia. La guerra del código en IA es también, fundamentalmente, una guerra sobre quién controla los costes de los tokens que mueven esos agentes.Mi valoraciónTras revisar los datos publicados y los cálculos que circularon en X y The Decoder, lo que me convence de la postura de Steinberger es la honestidad del número. La industria lleva meses hablando de agentes de código que «trabajan solos»: esta cifra pone un precio concreto a lo que eso significa en producción real. Lo que me genera más dudas es la extrapolación. OpenClaw es un proyecto donde OpenAI tiene interés directo en que Steinberger demuestre lo que se puede hacer con tokens ilimitados. Es un entorno de investigación, no una empresa con constraint de rentabilidad. Para el 99% de los equipos que no tienen acceso gratuito a GPT-5.5 a este volumen, las conclusiones operativas son limitadas.Lo más estructuralmente relevante: el gasto de 1,3 millones deja visible que los laboratorios de IA están subvencionando masivamente el coste real de los tokens para crecer en adopción. Cuando esas subvenciones se ajusten, la economía de los agentes de código va a parecer muy diferente.Preguntas frecuentes¿Quién pagó los 1,3 millones de dólares?OpenAI, el empleador de Steinberger. Al unirse a la compañía en febrero de 2026, parte del acuerdo incluye acceso gratuito a la API para el desarrollo de OpenClaw, que sigue siendo código abierto. Steinberger describió el gasto como «los beneficios del apoyo de OpenAI a OpenClaw».¿Qué hace OpenClaw?OpenClaw es un framework open source de agentes de IA que conecta modelos de lenguaje como GPT-5.5 o Claude con apps de mensajería (WhatsApp, Telegram, Discord) y permite al usuario delegar tareas reales: enviar emails, gestionar archivos, automatizar flujos de trabajo. Pasó de ser un proyecto personal a la mayor velocidad de crecimiento de la historia de GitHub.¿Cuánto costaría replicar esto para una empresa normal?En modo estándar (sin Fast Mode), la operación equivaldría a unos 3,6 millones de dólares anuales para 100 agentes Codex activos. Una empresa que quisiera desplegar, por ejemplo, 10 agentes de código autónomos en producción debería esperar costes en el rango de 300.000-400.000 dólares anuales usando GPT-5.5 a las tasas actuales. Sin subvención del proveedor.La noticia El creador de OpenClaw gastó 1,3 millones de dólares en tokens de OpenAI en un mes: así es como se construye software en 2026 sin pensar en el coste fue publicada originalmente en Wwwhatsnew.com por Natalia Polo.