La huelga médica en Andalucía, que este lunes arrancó su quinta semana consecutiva, no solo tiene consecuencias en términos de actos sanitarios suspendidos. Tiene rostros concretos: pacientes que se desplazan hasta su centro de salud y descubren allí mismo que no serán atendidos, enfermos crónicos que no pueden renovar su medicación y personas pendientes de intervenciones quirúrgicas que no saben cuándo volverán a ser programadas. Ante esta situación, Facua Andalucía se ha dirigido formalmente al consejero de Sanidad en funciones, Antonio Sanz, y a la Dirección Gerencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para exigir información y la adopción de medidas urgentes.La federación de consumidores deja claro que no cuestiona el legítimo derecho de huelga del personal facultativo, sino la obligación de la administración sanitaria de gestionar sus efectos sobre la ciudadanía. "El SAS no puede dejar a los pacientes en una situación de incertidumbre, sin información suficiente o con la carga de averiguar por sus propios medios si su cita ha sido anulada o cuándo será reprogramada", advierte FACUA en su escrito.saludLa huelga médica en Andalucía suma su quinta semana: más de un millón de citas canceladas y 150 millones de impacto Francisco RomeroLas quejas recibidas a través de las asociaciones provinciales de Facua apuntan a tres tipos de incidencias principales: pacientes que acuden al centro el día previsto y descubren allí que no serán atendidos; citas para la renovación de medicación que se cancelan sin alternativa, con el consiguiente riesgo de interrupción de tratamientos; e intervenciones quirúrgicas anuladas sin fecha de reprogramación. Según datos atribuidos a la Consejería, la huelga médica habría provocado la suspensión de más de 767.000 actos médicos en Andalucía entre consultas de Atención Primaria, intervenciones, pruebas diagnósticas y consultas externas hospitalarias.Personas mayores, crónicos y pacientes con movilidad reducida, los más vulnerablesFacua considera especialmente preocupante el impacto sobre los colectivos más vulnerables: personas mayores, pacientes crónicos, usuarios con dificultades de movilidad o personas que necesitan apoyo para gestionar sus citas. La organización subraya que la anulación de un acto sanitario no supone únicamente perder una consulta: "también implica desplazamientos inútiles, necesidad de acompañamiento, organización familiar y un riesgo añadido cuando se trata de tratamientos o lesiones que pueden agravarse con la espera".Ante esta situación, Facua exige al SAS que informe sobre los protocolos dictados para gestionar las citas anuladas, especialmente en lo relativo a la comunicación previa a los pacientes y la prioridad que debe darse a mayores, crónicos, personas con discapacidad y pacientes pendientes de pruebas diagnósticas o intervenciones. La federación reclama además que toda cita, prueba o intervención suspendida por la huelga sea reprogramada de oficio por el SAS, sin obligar al usuario a reiniciar el proceso de solicitud, y que se garantice la continuidad de tratamientos en pacientes que no pueden permitirse interrupciones.La federación ha puesto sus canales a disposición de los afectados y les anima a no resignarse. "Muchas veces los problemas que sufren los usuarios parecen situaciones individuales, pero al agruparse permiten detectar fallos de gestión que deben ser corregidos por la administración", señala Facua, que recuerda que solo una respuesta colectiva y documentada puede convertir las quejas individuales en una exigencia real de mejora del sistema sanitario público andaluz.