China sigue extendiendo sus tentáculos en el dispositivo industrial de Stellantis en Europa. Primero fue la planta de Villaverde cuyo origen se remonta a los años sesenta del pasado siglo, de la mano del gallego Eduardo Barreiros con Leapmotor, y ahora le ha tocado el turno a la otrora joya de la corona de Citroën en Francia, Rennes, una factoría que en sus mejores años llegó a operar con hasta tres líneas de producción simultáneas (hoy solo tiene una cadena de montaje, la que ensambla el Citroën C5 Aircross). En esta ocasión, el socio elegido es un viejo conocido de la multinacional que pilota Antonio Filosa: Dongfeng, grupo que llegó a poseer el 14% del capital de la antigua PSA y con el que mantiene una relación histórica. Dos fábricas en dos países España y Francia, y no serán las últimas.Seguir leyendo....